jueves, 30 de junio de 2011

El cojo y el bastón

Los gobiernos municipales, como ocurre con otros gobiernos de ámbito mayor, tienen que formarse, a veces, apoyándose varios partidos entre si. El partido que consigue hacerse con la alcaldía mediante el apoyo de otro u otros, suele capitalizar la gestión de gobierno con relativa facilidad, salvo en el caso de que esta sea una calamidad. En la siguiente elección lo más probable es -y así se viene observando- que el partido del alcalde mejore sus resultados y el de los aliados los empeoren. Es el caso del cojo y el bastón: el cojo necesita al bastón, pero saldrá ganando a la postre; el bastón perderá, pues la cara visible del gobierno municipal fue aquel, no este. Los partidos que no quieran pasar por esta experiencia deben diferenciar su programa, sus iniciativas, su política... Un partido minoritario puede contribuir a la investidura de un alcalde, pero luego debe dejarle gobernr en minoría y obligarle a pactar todas y cada una de las medidas que quiera sacar adelante, así como obligarle a aceptar la que el minoritario (el bastón) desee presentar ante la opinión pública como iniciativa suya. Vean si esto tiene sentido o no y vean los numerosos ejemplos que tenemos en una ya larga experiencia de elecciones locales. L. de Guereñu Polán.