miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un agrarista español

Barajas de Melo (Cuenca)
Barajas de Melo es un pueblecito en el oeste de la provincia de Cuenca, a donde llegan las estribaciones de la sierra de Altomira, que forma parte del Sistema Ibérico. Al lado del pueblo pasa el río Calvache, en la Alcarria conquense y muy cerca del pueblo para, en dirección oeste, desembocar en el Tajo. Los campos cultivados le acompañan, en mayor abundancia a medida que el rio abandona su nacimiento. 

En este pueblecito nació, en 1800, Fermín Caballero Morgáez, en el seno de una familia de agricultores acomodados. El trabajo de José Ramón Urquijo-Goitia y Ángel Paniagua (1) es revelador de los muchos estudios en los en los que participó este agrarista, geógrafo y político español en las décadas centrales del siglo XIX. Como tantos otros probó la carrera eclesiástica, pero se apartó más tarde de ella y entró de lleno en los problemas que aquejaban a España: la agricultura, la ordenación del territorio, el asentamiento del liberalismo, los estudios geográficos... 

Miembro de la milicia nacional durante el "trienio", se adscribió al más radical liberalismo de la época, lo que en 1823 le llevó a la expulsión de la Universidad y la anulación del título de abogado que había adquirido en buena lid. Muerto el rey Fernando VII vuelve de nuevo a la vida pública y se muestra contrario a los diversos gobiernos de la regente María Cristina de Borbón. Obviamente no pudo estar de acuerdo con la forma en que se llevó a cabo la desamortizción de Mendizábal y tuvo un papel protagonista en las sublevaciones progresistas de 1835, 1836 y 1840. Participó más tarde en la Comisión del Plan General de Ferrocarriles (1865) y rechazó su nombramiento como senador vitalicio, en lo que demostró estar muy avanzado para su tiempo. 

Participó en estudios sobre división territorial y en la realización de censos de población y, durante el bienio de 1854-1856, presidió una comisión encargada de la división territorial de las islas Canarias, así como la de concesión de un ferrocarril minero de Aranjuez a Henarejos (entre otras) pueblo este que se encuentra en la parte oriental de la provincia de Cuenca y que, ya desde época romana, se explotaron en sus inmediaciones minas de plata. No obstante, en la época de Caballero, fueron las minas de carbón las que tuvieron más interés, hoy abandonadas.

En materia agrícola Caballero ha sido considerado uno de los predecesores de la concentración parcelaria, cuyos trabajos de 1907 y 1908 "estuvieron guiados por las ideas del autor conquense". También se reconocieron sus trabajos cuando se aprobó la Ley de Concentración Parcelaria de 1952, en lo que demuestra nuestro autor lo anticipado que etuvo a su tiempo. Partidario de la planificación rural y preocupado por la estructura de la propiedad, tuvo en cuenta las diferencias regionales en esta materia, así como los sistemas de herencia, distintos tipos de cultivos, distintos tipos de tierras, etc. No se contentó Caballero con esto, sino que hizo un extraordinario trabajo de campo y enunció una idea que hoy nos puede parecer imposible de llevar a la práctica: el reparto homogéneo de la población rural en el espacio agrario. No concebía que hubiese comarcas en España con una bajísima densidad demográfica mientras que otras estaban atestadas de población.

Escribió y habló sobre la necesidad de fomentar la industria pecuaria y en 1856 formó parte de la comisión para realizar el primer censo de población de España con valor estadístico. Se preocupó por la aplicación de la filología a la topografía y a la historia (2); se mostró contrario al poblamiento propio del interior y sur peninsular, con grandes pueblos y extensos espacios intermedios, considerándolo el menos adecuado para el progreso de la agricultura, estimando que las explotaciones agrarias debían estar cerca de las poblaciones, para lo que sería necesaria una distribución distinta de estas en el espacio cultivado. Fue partidario de crear las provincias de Ponferrada, Santiago, Urgell, Calatayud y Játiva en relación con aquellas ideas. Suyas son estas palabras: ninguna de nuestras profesiones e industrias se resiente tanto de atraso como el cultivo de las tierras... mejor es labrar bien poca tierra, que labrar mucha mal labrada... el descuido y aun el odio con que se miran los arbolados es causa de muchos males en España, y un funesto yerro el pensar que sin árboles puede prosperar la agricultura... (1836).
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(1) "Entender a Fermín Caballero: poder, política y espacio rural en el siglo XIX", Historia Agraria, 53, abril de 2001.
(2) En su obra "Nomenclatura geográfica de España", 1834.

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