domingo, 21 de abril de 2013

¿Existió un reino de Asturias?

Una posible extensión de la Gallaecia antigua
Si bien es cierto que las fuentes nunca hablan de un reino de Asturias, sino que tal denominación es historiográfica, lo cierto es que de acuerdo con la documentación estudiada por muchos historiadores, una monarquía debilisima que tuvo su continuidad con no pocas dificultades, sí que se formó, en el siglo VIII, en las estribaciones septentrionales de la cordillera Cantábrica, en torno a Cangas de Onís y las comarcas de la cuenca minera actual entre Oviedo, Gijón, Mieres... Los reyes "asturianos" nunca se llamaron a sí mismos reyes de Asturias, pero sí debieron de tener conciencia del papel histórico que les correspondía desempeñar ante la invasión musulmana y la necesidad de reorganizar el territorio en sus manos (nobleza goda del norte, campesinos, clero y cristianos huídos desde el sur). La prueba de que el "centro" de esa monarquía está en lo que hoy conocemos como Asturias es que las oleadas repobladoras se fueron produciendo más tarde en dirección a Lucus, la actual provincia de Santander, las montañas leonesas, los valles del Miño y del Sil, Valpuesta (aunque el documento de su repoblación es considerado falso por Sánchez Albornoz) y otros territorios, mucho antes de llegar al valle del Duero.

La nobleza galaica, por ejemplo, fue renuente e incluso se resistió a perder su autonomía (en realidad sus privilegios) en favor de un Estado centralizado en Asturias y en torno a los herederos más o menos claros de Pelayo, entre los cuales, por cierto, hubo defecciones, rivalidades y discontinuidades. Si no existe en las fuentes documentación alguna que hable de "reino de Asturias" tampoco existe documentación que hable de "reino de Galicia" u otras denominaciónes (el primer "reino de Galicia" lo encontramos en el siglo X, mucho después del reinado de Alfonso I y sus sucesores más próximos). Además, en la época la palabra reino no significaba, necesariamente, que al frente de un territorio hubiese un rey con instituciones más o menos complementarias. "Reinos" fueron los de Sevilla, Jaén, Murcia, Toledo... como consecuencia de la tradición que quedó de la división en taifas, en varios peíodos históricos de la ocupación musulmana.

Enrique Flórez, en su "España Sagrada" de finales del siglo XVIII, constata una fuente en la que se habla del rey Alfonso II (832) como "rey de la Gallaecia", pero lo cierto es que la primitiva corte del rey no estuvo en ningún punto de la Galicia actual, sino en el centro de la Asutrias actual. Es lógico que la fuente citada por Flórez hable de Gallaecia porque esta antigua provincia romana abarcaba un territorio muy superior a la actual Galicia, como es sabido, pero ello no autoriza a hablar, para fecha tan temprana, de un reino de Galicia. Como el rey Alfonso II es el que estuvo interesado en dar crédito al supuesto hallazgo de la tumba de Santiago el Mayor, apóstol, y mandó construir una primitiva iglesita donde ahora está la catedral compostelana, ello debió de contribuir a los vínculos de la monarquía con los territorios más occidentales de la antigua Gallaecia, aunque la corte estuviese en Asturias.

Cuando el fenómeno de las peregrinaciones esté en una de sus varias cumbres (el siglo XI) y se dé comienzo a la construcción de la actual catedral románica, ya las cosas estarán tan cambiadas que no tiene sentido discutir si la centralidad de dicho reino está en Oviedo, León o en Santiago. Más tarde, durante los reinados de Fernando II y de Alfonso IX, cuando Asturias-Galicia-León están separadas de Castilla, dichos reyes residirán con sus cortes en Ribadavia y algunas otras villas de Galicia, cobrando la nobleza de esta tierra un protagonismo que no había tenido antes. Pero el protagonismo de la nobleza no quiere decir que se pueda hablar de "reino de Galicia" como no se puede hablar de "reino de Asturias". Las fuentes, ya entonces, empiezan a hablar del reino de León y de hecho la extremadura leonesa serán las actuales provincias de Salamanca, Cáceres y Badajoz, dicho sea esto groseramente. 

De la misma forma podemos decir de un condado llamado Castilla que luego pasaría a ser reino, sobre todo cuando dicho condado contó con reyes distintos de los leoneses. La discusión -que apasiona a algunos- sobre si existió un reino llamado de Asturias o no, tiene poco sentido, pues si bien es cierto que las fuentes no hablan de él, en la Asturias que hoy conocemos como tal comenzó la construcción del entramado institucional de un reino, le llamemos como le llamemos.

6 comentarios:


  1. Hola L., no entiendo por qué pones reinos entrecomillado, para referirte a los taifas, realmente éstos eran reinos, con una corte, funcionarios y diplomáticos al servicio del Rey, si bien mucho menos poderosos y estables que el antiguo Califato de Córdoba del siglo X.

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  2. Pongo las comillas porque en muchas taifas no se llegaron a formar dinastías, siendo gobernadas por caudillos accidentales. En las que sí se formaron dinastías lo fueron por personas que no pertenecían a las dinastías "legítimas" (también aquí uso comillas pues la legitimidad es algo muy relativo hablando de esto). Estoy seguro de que algunas taifas fueron auténticas monarquías, pero las menos. Puede consultarse a Levi Provençal, entre otros, para este asunto. Un saludo.

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  3. Entiendo, o sea que unas serían reinos y otras, dictaduras regidas por algun caudillo, no?

    Y la República de Córdoba? siempre me ha llamado la atención ese nombre, pero, en qué consistía su gobierno?

    A mí me gusta mucho la historia de al-Andalus, y siempre fantaseo "qué hubiera pasado si Sevilla hubiese sido capaz de resistir a Castilla-León y al Imperio Almorávide? hubiese habido un Califato de Sevilla?" jeje.

    En cuanto a las denominaciones, la verdad es que a veces es complicado encontrar la adecuada, pero yo pienso que en la Edad Media, las "unidades nacionales" eran las "regiones-nación", de la misma forma que en la antigüedad eran las "ciudades-nación", es decir, el Ducado de Sajonia, el Ducado de Aquitania, el Condado de Castilla, el Taifa de Sevilla, etc. Por eso, yo me suelo enfrascar en una afición muy entretenida, que es renombrar los estados de la Edad Media, entendiendo que la nación dominante sería el ducado-condado-taifa dominante, por ejemplo:

    - Sultanato de El Cairo, en lugar de Sultanato Mameluco.
    - Imperio de Constantinopla, en lugar de Bizantino, o Romano de Oriente (es que en el año 1000, Bizancio no tiene nada que ver con el gran Imperio Romano de la antigüedad, aunque ellos seguían autodenominándose romanos...).

    El Reino de Asturias, podría ser más bien, Reino de Oviedo, no?

    En cuanto a las naciones tradicionales europeas -herejía!!- qué tal si les cambiamos el nombre? Reino de Burgos, en vez de Castilla -jaja- o Reino de París, en vez de Francia. El Sacro Imperio tendría que seguir siendo Germánico, puesto que es imposible encontrar un foco dominante, o sí? en fin, vaya empanada histórico-mental, jaja.

    Un saludo.

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  4. Que Sevilla hubiese sido califato un simple estado gobernado por una dinastía efímero dependería de que el dirigente máximo se considerase así y se le reconociese, como hizo Abd-al-Rahman III en 912. Me parece muy interesante tu idea sobre las denominaciones porque, en efecto, en la Edad Media un gascón no se consideraba francés, sino gascón, un lombardo no italiano, sino lombardo, un granadino no de Castilla, sino del reino de Granada... Pero creo que en Constantinopla perduró la cultura greco-latina hasta más acá de 1453.

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  5. Que las fuentes no hablan del reino de Galicia??
    Codice camaracense
    Vita karoli magni
    Annales regni francorum
    Mapas
    Beato de liebana
    Cronistas arabes
    Papas
    Armoriales de toda europa en los que aparece el escudo
    ...
    Nose

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  6. Muchas gracias. Esas fuentes son posteriores a la "formación" del reino de Asturias en el siglo VIII como núcleo de resistencia a la invasión musulmana.

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