viernes, 18 de octubre de 2013

La ideología de Ludwig Wittgenstein

Ludwig Wittgenstein
Yo creo que no tenía una ideología definida, porque de ser así habría entrado en múltiples contradicciones. Lo que tenía este filósofo austríaco es una actitud ante la vida que le llevó a pensar en irse a vivir a la Unión Soviética, por ejemplo. Como señala Vicente Sanfélix no es lo mismo hablar de Wittgenstein cuando era joven que en su edad madura (vivió sesenta y dos años muriendo en 1951). Puede que en su juventud fuese liberal y luego evolucionó hacia el conservadurismo, pero no en tanto que opiciones políticas sino en cuanto concepciones del mundo. En algún momento también puede haber parecido un nacionalista, pero su concepción de la ética (y la ética es lo que realmente define a este pensador) le llevó a una vida de austeridad, cuando era rico, lo que se nota más que nunca en su etapa de profesor en Cambridge.

Como el término liberal se puede entender de manera muy distinta en unos países y en otros y de igual manera no es lo mismo el liberalismo político que el liberalismo económico, en el caso de que nos inclinásemos por encasillar a Wittgenstein como liberal habría que hilar muy fino para decidirse por que tipo de liberalismo sería el suyo. Seguramente él nunca se definió ni como liberal ni como conservador, nacionalista, socialista, comunista..., porque "el núcleo de todo su pensamiento filosófico" fue su concepción del lenguaje. Vicente Sanfélix, de la Universidad de Valencia, ha captado una opinión del filósofo austríaco sobre las mujeres: llegó a decir que todas las que conocía eran idiotas, por lo que las mujeres lo eran, lo no tiene racionalidad de ningún tipo y por lo tanto tampoco lógica. Años más tarde se arrepentiría de tal opinión con vehemencia. 

Wittgenstein adoptó una actitud cosciente ante la vida y ello le llevó a participar voluntariamente en la primera guerra mundial, trabajó como maestro de escuela incitado por las preocupaciones pedagógicas que en Austria hubo durante los años veinte del siglo XX. Para él la ética trata de lo que realmente importa, y la ética debe de inspirar y conducir toda acción política y ante la vida. La ética es lo que merece la pena en la vida. También se puede decir de él que más que un seguidor del racionalismo fue un romántico que puso el acento en desdeñar el mundo occidental por haberse encaminado en el utilitarismo. Él era partidario de un cierto primitivismo vital hostil a los valores burgueses. Ve en la austeridad un valor, como en la tradición y minusvalora la libertad política para preservar los valores tradicionales.

Observando con detenimiento lo que se ha denominado mundo occidental, excluye a Rusia de este y valora la revolución soviética (hay que tener en cuenta los años en los que vivió) no como resultado de una supuesta ciencia política que empezaría en Marx para seguir en Lenin y otros pensadores socialistas. La revolución, para él, fue resultado de una pasión (romántica, añado yo); Lenin fue un héroe trágico, no un verdadero director de masas, y Marx no fue un verdadero científico en tanto que inspirador del socialismo, sino alquien que tuvo una ilimitada fe en el proletariado (la fe tiene poco que ver con la razón).

Y si colocásemos a Wittgenstein ante la tesitura de un conflicto social de gran alcance ¿en que lado se situaría él? ¿Actuaría como un conservador? No lo parece, pues desdeña los valores burgueses del negocio y el egoísmo; ¿Actuaría como un liberal? Habría que precisar que entendemos por liberal, porque en su acepción más elemental consiste en el "dejar hacer" según las leyes del mercado y esto podría no ser ético a sos ojos; ¿actuaría como un socialista? Creo que ante todo se dejaría guiar -si fuese coherente con su pensamiento- por lo que considerease ético en cada momento, por lo tanto tomaría una postura en unos casos y quizá la contraria en otros. Por ambiguo que esto parezca lo importante es valorar a Wittgenstein en su concepción de la vida: o es una vida acorde con la ética de la conciencia individual o no merece la pena vivirla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario