miércoles, 19 de julio de 2017

Reservas indígenas en el norte de África



La gloria y mérito de la civilización romana contrastan, como en el caso de todos los imperios, con la miseria y el abuso contra los pueblos indígenas objeto de conquista y/o colonización. Como en los últimos siglos en Estados Unidos o en Sudáfrica, también Roma practicó una política de reservas indígenas como medio para pacificarles, dejándoles algunas tierras (no las más fértiles) pues los grupos nómadas y seminómadas más apartados de la costa mediterránea se oponían al expansionismo romano.

Antonio Chausa[1] ha hecho una recopilación de las muchas investigaciones que se han producido sobre este asunto. Los indígenas del actual Túnez y nordeste de Argelia se dedicaban al pastoreo e iban cambiando de hábitat según las estaciones del año. De lo que se trataba era de dominar los puntos de agua, y aquí es donde chocan los intereses de unos y otros. La lucha más fuerte se produjo en la zona oriental de la Mauritania romana y al suroeste de Numidia, ampliándose paulatinamente al conjunto del norte de África.

El pueblo más hostil a Roma eran los gétulos, que arrastraban a otros intentando formar confederaciones para oponerse a los legionarios. Junto a ellos destacan también los musulames y los garamantes. Los romanos llamaron al conjunto de todos ellos “mauri”, que debe de ser un nominativo plural, como en el caso de los keltoi o de los barbaroi. Lo que Roma consiguió fueron victorias parciales que no daban solución definitiva al problema, ya que los indígenas eran reacios a integrarse en las formas de vida romanas y para Roma, la zona era un granero fundamental cerealístico.

Así Roma estableció reservas con pueblos relativamente pacificados, teniendo su origen aquellas con Tiberio en la primera mitad del siglo I d. C. Tras la derrota sufrida por los musulames en el año 24, el emperador negoció con las tribus la posibilidad de cederles algunas tierras de pastoreo. Se trata de la primera reserva que será vigilada desde Ammaedara, un campamento de la Legión III Augusta, que permaneció en el norte de África durante más de dos siglos. En el año 75, Vespasiano trasladó el campamento militar a Theveste, mientras que Ammaedara pasó a ser colonia para veteranos del ejército. Con Tito (años 79-81) Theveste siguió como campamento militar pero con un contingente de la Legión en Lambesa, con lo que los historiadores han llegado a la conclusión de que Roma deseaba extenderse en dirección sur y se crean nuevas reservas para los suburbures y los nicives, forzándoles a la sedentarización.

Con Trajano (98-117) y Adriano (117-138) se da el apogeo colonizador de la forma que aquí explicamos, sobre todo en Numidia, creándose una colonia de veteranos: Thbursicu Numidarum, con la que linda la reserva para los nattabutes. Estos nativos podían conservar su organización en clanes, pero Roma creó un nuevo funcionario, el defensor citado en un epígrafe. Su función consistía en presentar a las autoridades romanas las quejas y peticiones de su pueblo, pero por encima de de los “defensores” estaban los praefecti gentium, documentados en fecha un poco anterior a Trajano. Algunos de estos prefectos habían nacido ya en África, como es el caso de Flavius Macer. Los prefectos hacían reclutas dentro de las tribus para integrar a los indígenas en las tropas auxiliares romanas.

Los emperadores Antoninos siguieron con esta política: reserva de Nybgenii que, creada con Tibernio, Trajano manda delimitar mejor. De la reserva de Tacapae se ha encontrado un hito donde se señalan los límites entre los tacapitanos y los nybgenios, pero han aparecido otros hitos de delimitación, e incluso algunas reservas limitaban con un fundo imperial. Con Adriano siguió esta labor asentando forzosamente a indígenas en Thala y Sufetula, siguiéndole Antonino Pío y Marco Aurelio, aunque ello no evitó nuevas revueltas de los que Roma llamó genéricamente “mauri”. 

(El mapa de arriba, anterior al asunto aquí tratado, permite ver la zona donde la política de reservas ha sido estudiada: en torno a Túnez y nordeste de Argelia actuales).



                            


[1] “Modelos de reservas indígenas en el África romana”.

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