domingo, 2 de diciembre de 2012

Pintar la noche

"Cazadores furtivos" (1871)
John Atkinson Grimshaw tiene una etapa prerrafaelista, pero luego hay que incluirlo en el romanticismo, y por los estudios de luz, bien pudo inspirar a los impresionistas. El cuadro de arriba es un óleo de 50 por 68 cm. que corresponde a una colección privada.

Sus temas se repiten en cuanto a las atmósferas en que los envuelve, pero son de una extraordinaria variedad con el común denominador (salvo excepciones) de la noche. Puertos y embarcaciones, la luna y el agua, calles empedradas, edificios iluminados, brumas y nieblas, árboles y bosques, cielos borrascosos, amaneceres, misterio, mansiones rurales, mujeres aladas en la noche, senderos, ciudades y paisajes rurales, horizontes, paisajes costeros, ruinas, caminos que se alejan, casonas, puentes, carruajes y ambientes poéticos.

Una clara influencia prerrafaelista tiene en varias obras donde representa mujeres aladas en la noche, con un aire poético y misterioso, y también en la obra titulada "La dama de Shalott", pintada en 1875. Este tema volvería a ser tratado por John William Waterhouse (1888), inspirado, como Atkinson, en la Edad Media, y a su vez en el poema de Tennyson de 1832. La dama de Shalott, encerrada en una torre, se dedicaba a tejer día y noche. Cuando pudo escapar se hizo con una barca, que es como aparece la dama representada tanto en la obra de Atkinson como en la de Waterhouse.

Los pintores prerrafaelistas tienen en común con los románticos el gusto por lo misterioso, por la Edad Media, época que consideran heroica, donde el honor y el amor cortés eran la norma en su mentalidad. Admiraban las ruinas que quedaban de aquella época, las pintaban, se recreaban en ellas, imaginaban una Edad Media que no se correspondía, muchas veces, con la realidad, a la que envolvían en un aura poética.

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