sábado, 8 de mayo de 2021

Domesticación y agricultura

Hoy sabemos que hay culturas neolíticas cerámicas y precerámicas, es decir, la agricultura y la ganadería no siempre se descubrieron a la par que la cerámica. También se puede decir, de acuerdo con algunos autores[i], que el pulimento de la piedra no es característica determinante de las culturas neolíticas, sino que se dio con posterioridad –en algunos casos- a la aparición de la agricultura, o bien mucho antes, como es el caso de Eurasia central.

La agricultura pudo darse por primera vez en situaciones donde, por razones religiosas, se prohibió la caza y el consumo de ciertos animales. Los hallazgos con que contamos hoy sobre el neolítico peninsular no son muy numerosos y otro tanto podemos decir de la domesticación de animales.

Se suele admitir que la agricultura y domesticación avanzó desde Anatolia, Siria, Palestina, Irak, Irán y Afganistán (para algunas especies en este último caso) y quizá los Balcanes. Entre los milenios IX y VIII se produjo el fenómeno, siendo las principales especies la esprilla[ii], que ya se daba de forma espontánea, el trigo, la escanda, la cebada, el mijo, el lino y los guisantes. En cuanto a los animales que se domesticaron antes, cabras y ovejas, bóvidos, cerdos y perros. La economía campesina llegó a Holanda antes de 4000 a. C., viniendo de Rumanía y Bulgaria, por el norte Escandinavia, Francia e Inglaterra. En la península Ibérica se dio la cerámica impresa que sirvió para contener cosechas de escanda, esprilla y cebada, además de domesticarse la oveja.

De la relación simbiótica ser humano-planta y ser humano-animal, el primero sacó provecho, lo que también se observa en el continente americano y para otras zonas del mundo. En algunas zonas se dieron formas locales de agricultura y domesticación, mientras que en otras se importaron y adaptaron, de manera que cuando llegue el quinto milenio la agricultura y domesticación de algunos animales ya se encuentra en la península Ibérica.

Al parecer, en el mesolítico tardío escandinavo se domesticaron lobos y se han encontrado bóvidos, cerdos y ovejas de pequeño tamaño entre finales del mesolítico y principios del neolítico (sauveterriense), entre 8000 y 6000 (epipaleolítico aziliense), etc. pero según la autora citada esto aún debe probarse.

En Egipto, según descubrimientos hechos en Nubia y al alto Egipto, parece que entre 15000 y 9000 hubo una actividad recolectora a lo largo del Nilo que, por determinadas circunstancias, no desembocó en la agricultura como ocurrió en el desierto del Sudán y en la plana etiópica a partir de especies locales. Lo sucedido en el quinto milenio no es la llegada de la agricultura desde el próximo Oriente, sino el reemplazo por especies más apropiadas, traídas de dicha zona.

El trigo se cultivó mezclado con la cebada, la esprilla se cultivó en los Balcanes y desde Asia Menor hasta Persia se extendió por Europa del sudeste y centro hasta llegar al sur de Suecia, Inglaterra y la península Ibérica. La escanda se cultivó en la Transcaucasia, el sureste de Turquía y Kurdistán, se difundió luego por Europa llegando hasta occidente, pero también se cultivó en Egipto.

El trigo candeal parece ser un híbrido de otras especies, habiéndose cultivado en Asia central hasta el desierto de Siria y luego en Europa. La cebada fue en principio una mala hierba que, en su forma silvestre, se extendía desde el Este del Mediterráneo hasta Afganistán, con dos especies, una robusta en Palestina y otra pequeña más al Este. Otras plantas fueron el mijo y el centeno, pero al igual que la vid y el olivo, son de aparición más tardía en la península Ibérica.



[i] Isabel L. Rubio de Miguel, “Bases para el estudio de la economía agrícola y ganadera en el neolítico hispano”.

[ii] Una gramínea de volumen muy inferior al de la escanda.

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