martes, 15 de noviembre de 2011

El recorrido de Miguel Strogoff

En 1876 publicó Julio Verne una novela sobre la gesta de Miguel Strogoff recorriendo buena parte de Siberia para dar aviso de una invasión tártara en Rusia. Los tártaros eran mongoles que se encontraban en el centro de Asia. El llamado correo del zar, Strogoff, viajó desde Irkutsk, al suroeste del lago Baikal, en dirección oeste hasta Moscú, pasando por Nizhni Udinsk, Kamsk, Krasnoiarsk, Achinsk, Mariinsk, Semilovskoie, Tomsk, Kolivan, Ubinsk, Kamsk (al norte del lago Chani), Kulikovo (aquí pasando el río Istish, afluente del Obi), Omsk, Kulatsinskoe, Tiunkalinsk, luego pasando el río Ishim en dirección a Ishim, Novo-Zaimskoe, Yalutorowsk (al norte de una zona pantanosa), Tiumen, Tuluguinsk, Yekaterimburgo, Perm (a orillas del río Kama, afluente del Volga), Kazan y Nizhni Novgorod (ambas ciudades a orillas del Volga), Wladimir y Moscú.


Primero las regiones fueron montañosas, teniendo que buscar los valles accesibles, luego las regiones cubiertas por la taiga, zonas lacustres, heladas, con vegetación arbustiva en algunas zonas, hasta atravesar por la parte más accesible los montes Urales, en Yekaterimburgo, hasta alcanzar el valle del Kama y luego el del alto Volga. El paisaje es fantástico, hostil en ocasiones, nevado casi siempre, salvo en el verano, cuando las flores de campanillas, los ranúnculos y los pétalos amarillos asoman en la gran planicie. 


Filípides, a principios del siglo V antes de Cristo, recorrió cuarenta kilómetros para avisar a los atenienses de la victoria sobre los persas en Maratón. Si tal gesta fuese cierta -lo que no está claro- fue útil a los atenienses, porque los preparativos para la guerra cambiaron su curso. Filípides murió quizá no tanto del esfuerzo en el recorrido como por las heridas que soportó durante toda su carrera después de haber paticipado en la batalla. Strogoff no hará su viaje solo, lleno de peligros, con secretos que guardar en favor del zar, pero conseguirá su proeza. 


Filípides y Strogoff son personajes de ficción, pero nos introducen en un mundo de héroes, de patriotas, de grandes recorridos en favor de una causa, siempre la defensa contra el invasor.




2 comentarios:

  1. Eso de la lucha contra el invasor hay que matizarlo un poco, pues al fin y al cabo eran los tártaros -que por cierto no eran mongoles sino turcos- los que defendían su tierra de los invasores rusos. De un modo u otro es un libro inolvidable, como otros muchos de Julio Verne. Hay que ver cómo alguien que apenas viajó en su vida era capaz de llevar a sus lectores por cualquier parte del mundo.

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  2. "Invasor" desde el punto de vista de las autoridades rusas, que se encontraban en una de sus fases de expansión hacia el Este. Claro que la región a la que se refiere Strogoff era tártara, pero en la medida en que estos daban señal de no someterse a los gobernadores rusos, estos los consideraban "invasores". El nombre de tártaros proviene de una palabra mongola por la situación que ocupaban en el interior de Asia. Turco es un concepto -creo yo- más genérico. Los selyúcidas también eran turcos (selchuquíes según algunas fuentes) y los otomanos también eran turcos, y sien embargo poco tenían que ver con los tártaros,procedentes de las regiones mongolas. Gracias por tu aportación.

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