sábado, 26 de noviembre de 2011

La formación del pueblo griego


A. Jardé, en el año 1960, publicó un libro cuyo título figura arriba, que no parece haya sido superado en sus ideas fundamentales. Las primitivas familias aristocráticas de Ática siempre habían defendido su origen mesenio cuando Mesenia caería bajo la dominación de Esparta. La oposición entre Atenas y Esparta, que no existió siempre, tuvo su origen, sin embargo, no en los diferentes regímenes políticos de los que se dotaron, sino en que aquellos atenienses que se convirtieron en la clase dirigente de la primera Atenas veían a Esparta como la opresora de sus hermanos mesenios. Por lo que respecta al resto de la población ateniense, era mixta en grado sumo. 

La aglomeración rural (komé), nacida en torno a las posesiones del "genos", es un pequeño estado-aldea, antes de que tenga lugar el fenómeno de las pólis; sin embargo, las aldeas o komé continuaron siendo habitadas como en el pasado, pero dejaron de ser estados; los pritaneos locales en los que ardía el fuego sagrado de la aldea (las primeras agrupaciones tenían una base religiosa) fueron reemplazados por un pritaneo único.

Los que las fuentes antiguas llaman pelasgos -los prehelénicos- hablaban sin embargo una lengua helénica y los monumentos micénicos de Ática son una evidencia del aquel origen mesenio. En un primer momento los grandes propietarios que se fueron formando se asentaron en la llanura ática: son los eupátridas o pedienos que enseguida configuraron la nobleza, dueños de las mejores tierras. Fuera del llano habitaba una población heterogénea e inferior: los thetas o diacrianos. Los paralios se pueden equiparar a los comerciantes y navegantes.

Originariamente cada ciudad tenía sus dioses y a los que participaban en el culto se les reconocía como ciudadanos: religión y patriotismo es una misma cosa, por lo que no nos debe extrañar esta constante en otros momentos de la historia muy posteriores, dentro y fuera de Grecia. En época clásica los dioses tendieron a dejar de ser locales y se convirtieron en panhelénicos, acomodados a las necesidades de cada grupo de ciudades en los que se veneran. En un plano inferior están los héroes, pero no existió en la religión griega ningún dogma enseñado por ningua jerarquía eclesiástica e impuesto a los fieles. Llegó el momento en que no se concibió ninguna agrupación, desde la familia a la liga de las ciudades, sin un culto común.

Desde el punto de vista administrativo las divisiones más antiguas son las naucrarias, sobre las que gobernaba un rey que era a su vez, sacerdote, juez y jefe militar. Los eupátridas, por su parte, terminaron formando un consejo y un tribunal de justicia. Desde la segunda mitad del siglo VIII antes de Cristo nueve arcontes gobernaron Atenas (generalmente durante un año), mientras el areópago administraba justicia, y un paso intermedio hacia la democracia fue el acceso de los paralios al gobierno de la ciudad junto con los eupátridas. 

Solón reemplazó los derechos del linaje por los derechos de la riqueza, lo que llevó (entre outras causas) a que Pisístrato, con el apoyo de los diacrios, imponga una tiranía: se trataba de realizar reformas radicales. Pero el comienzo de la explotación de las minas de plata de Laurión modificó las condiciones materiales y el enriquecimiento dio al traste con el régimen de tiranía, pero también propició el ataque de los paralios. No obstante, cuando el alejamiento del pasado idealice a los personajes y a los acontecimientos, la época de Pisístrato se reconocerá como la edad de oro. 


El siguiente gran legislador fue Clístenes, que establece una circunscripción territorial a base de "demos"; varios demos constituían una "trittya" y tres trittyas una tribu. Desde Clístenes, cada tribu está formada por trittyas urbanas, costeras y del interior, lo que consigue diluir a los "genos". Todo ello no hace cesar la conflictividad social, por lo que tras el régimen oligárquico y tiránico se llegará a la democracia, que se transformará con Pericles en la segunda mitad del siglo V antes de Cristo. No entrando aquí en consideraciones sobre la naturaleza de la democracia ateniense, diremos tan solo que un ciudadano obedecía a las leyes, mientras que un bárbaro o esclavo obedece a un amo.

En el orden exterior se había ido produciendo, desde el siglo VIII antes de Cristo, la expansión por la cuenca oriental del Mediterráneo, lo que no es cosa exclusiva de los atenienes; muy al contrario, estos van con retraso respecto de las ciudades jonias. Más tarde se coloniza Calcidia y Tracia, que se incorporan a la cultura griega, aunque los tracios no estarán helenizados hasta el siglo IV antes de Cristo. Bizancio, por su parte, fue fundada dos siglos antes. Una colonia griega ya existía en Egipto en el siglo VIII, por lo que no es extraño ver a griegos enrolados en el ejército egipcio contra Asiria, como antes habían formado parte de los ejércitos hititas y libios contra los faraones de las dinastías XIX y XX, y así es como empiezan a aparecer faraones filohelenos. 

Hacia 630 antes de Cristo ya hay colonias griegas en Libia, muy cerca de la fenicia Cartago. Siguiendo la costa africana y luego atlántica está documentada la llegada de griegos a Senegal, y siguiendo la costa atlántica europea los griegos llegan a los países septentrionales.

Los judíos en Babilonia

 (Ruinas de Babilonia)

Antes de que fuesen liberados por el rey persa Ciro, los judíos estuvieron cautivos en la Babilonia de Nabucodonor II, y en este hecho histórico y el simbolismo que representa se inspiró el autor de la letra del "Va, pensiero", Temistocle Solera, que forma parte de la ópera "Nabuco" de Giuseppe Verdi. Esta es una de sus traducciones:

¡Vuela, pensamiento, con alas doradas;
Vuela y pósate en los cerros,
En las colinas
Donde exhalan su olor suave y tibio
Los dulces aires del suelo natal!
Saluda las riberas del Jordán, 
Las torres derruidas de Sión...
¡Oh, patria mia, tan hermosa y perdida!
¡Oh, recuerdo amado fatal!
Arpa de oro de los vaticinios fatídicos, 
¿Por que pendes, muda, del sauce?
¡Reanima los recuerdos en tu seno
Y háblanos del tiempo que pasó!
¡Que el destino de Jerusalén
Te inspire los acentos
De una triste lamentación
O que el Señor de inspire un canto
Que nos dé fuerza al partir!
Que nos dé fuerza al partir,
Que nos dé fuerza al partir,
¡Fuerza al partir!

viernes, 25 de noviembre de 2011

Un buen libro sobre Ferrol


Alfredo Martín García ha publicado un libro titulado "Auge y decadencia, desarrollo económico, cultura y educación en Ferrolterra durante el antiguo régimen" que he leído con verdadera satisfacción. 

Es sabido que el siglo XVIII es el gran siglo de Ferrol, pues en él crece la ciudad, se construyen nuevos barrios, se crea el puerto que va a permitir el desarrollo que ha vivido luego y tienen lugar otras novedades que convierten a una pequeña villa en una ciudad no grande, pero con vitalidad indudable. El libro desbroza la política naval borbónica y la importancia que los ilustrados, desde muy tempranamente, dieron a la reorganización de la Armada, muy particularmente el marqués de la Ensenada. Así llegaría Ferrol a ser, como se dice en la obra que comento "el primer centro industrial del Reino de Galicia", con las manufacturas reales y las que correspondieron a la iniciativa privada.
La segunda parte del libro está dedicada a la educación y la cultura, con el papel jugado también en este campo por la Ilustración y la creación de la cátedra de latinidad, que ha estudiado con más detenimiento (por ser objeto específico de su obra) José Manuel Domínguez García: "Cátedras de Gramática y Educación en Galicia, siglos XVI y XVII". Pero Ferrol presentó una particularidad en el conjunto de Galicia, y es la formación militar impartida en el no afortunado Colegio Militar Gimnástico; sí en cambio tuvieron más éxito las enseñanzas técnicas y científicas en la Academia de Guardias Marinas.

Volviendo a los aspectos económicos, señala el autor que el siglo XVIII es la época de los más importantes cambios en Ferrol y su comarca, en torno a una ría que reúne las condiciones naturales óptimas para el puerto que nació en dicho siglo. A Graña, por ejemplo, fue centro industrial de primer orden, aunque quizá haya que comparar los datos que aquí se dan con los de otros historiadores, como Carmona Badía, para valorar la importancia de este auge en un ámbito más amplio. Neda -sigue diciendo el autor- se convirtió en suministradora de harinas, papel y curtidos. No se trata de industrias con gran valor añadido, pero permiten hacernos una idea de la protoindustrialización en Galicia a cuyo estudio contribuye este libro. Mugardos tuvo la suerte (otros dirán que la desgracia, por las artes de pesca que introdujeron) de contar con el asentamiento de industriales catalanes que, en todo caso, trajeron sus capitales para el desarrollo de la comarca. Es, como en otras zonas litorales de Galicia, la pesca y salazón de la sardina las principales actividades de estos industriales. Ares, Pontedeume y Cedeira tuvieron un desarrollo menor, viviendo de la demanda de ferrol en pesca y otros productos del sector primario.

(El barrio de la Magdalena obedece al racionalismo ilustrado)


jueves, 24 de noviembre de 2011

Algo sobre señoríos

 (El señorío de Belalcázar)

Hay una obra ya antigua que ofrece una información extraordinaria sobre los señoríos en España, forma de explotación económica y dependencia social que caracterízó a nuestro país, más que a ningún otro, hasta el siglo XIX. Se trata de "Estudio de legislación y jurisprudencia sobre señoríos", de R. García Ormaechea, publicada en 1932.

Contrariamente a lo que se suele leer en algunos manuales y libros escolares, algunos pueblos de realengo conservaban la obligación de pagar algún tributo a su antiguo señor, lo que hace al señorío todavía más oneroso, pues muchas comunidades se esforzaron en comprar su libertad, pero ni aún así se libraron de ciertas obligaciones. Un ejemplo de esto que decimos es Barcebal, en Soria. 

Los señores reconocían el poder superior del monarca y hubo varios monarcas -particularmente en la Corona de Castilla- que se opusieron al creciente poder señorial (Pedro I, Alfonso XI) pero habrá que esperar a los Reyes Católicos para que, sin menguar el poder económico de los señores, estos se sometan a la autoridad política de los reyes. 

Hubo señoríos concejiles, en los que algunos términos y sus habitanes quedaban subordinados a la autoridad de ciertos concejos, que de esta manera se fueron convirtiendo en algo así como su capital. Esto llevó a que tierras que antes no eran señoriales cayesen bajo la jurisdicción de un señor, ya fuese mediante un acto jurídico o por usurpaciones. También hubo autoridades locales (regimientos) que se subordinaban a señores antes que defender la autonomía del concejo, aunque este gozase de fuero; entre la norma jurídica y la práctica hubo algunas diferencias. Así es como algunos regidores, que no pasaban de ser caballeros, infanzones o campesinos acomodados pasaron a engrosar la nómina de la nobleza, más o menos reconocible. 

También hubo usurpaciones de despoblados en tierras de realengo por parte de señores, lo que se consolidó a favor de estos con el tiempo. Pero también encontramos concejos opositores al señor, pues aquellos luchaban por su autonomía. Aunque las clases inferiores fuesen las más explotadas por la jurisdicción señorial, no siempre fueron las que dirigieron las revueltas; estas fueron más bien cosa de los grupos minoritarios que tenían cierta formación y recursos para plantear una oposición más o menos organizada.

Cuando en 1706 se establezca la Junta de Incorporación, por la que la Corona quiso reintegrarse señoríos que no tenían título suficiente, su actividad no tuvo eco en la práctica. La distinción entre posesión y propiedad (cice J. M. Alcalde Jiménez) privó a la Junta de capacidad para decidir las reversiones de los señoríos a la Corona, además de que dicha Junta fue extinguida en 1717. Una muestra más de que una nueva dinastía, sin cambiar los presupuestos del Antiguo Régimen, es incapaz, por la vía legal, de transformar una situación nociva para la economía del país, como demostraron los ilustrados y como heredaron los liberales en el siglo XIX, que sí suprimieron los señoríos pero por la vía revolucionaria.


Salustio en la "Guerra de Yugurta"

(A la derecha, moneda con la captura de Yugurta por Sila)

Antes de entrar en su historia sobre las andanzas de las legiones romanas en Numidia, Salustio hace una serie de consideraciones morales de gran interés. El hombre que pone esmero en las cosas útiles -dice- se hará inmortal y, ya que la naturaleza humana está compuesta de cuerpo y alma, habla de esta como inmortal, de igual manera que las cosas creadas por el ingenio. El ánimo es incurruptible -dice- eterno, el que gobierna el género humano, el que lo mueve y lo abraza todo.

Su escepticismo se manifiesta cuando dice que son poco apetecibles los cargos públicos, pues para ellos no se atiende al mérito y traen consigo todas las mudanzas de gobierno, muertes, destierros y otros desórdenes. Es una buena descripción de la política romana, en la que cada cambio acarreaba traiciones y crímenes. Y es que Salustio vive en el siglo I antes de Cristo, en el más inestable de la República romana, cuando las guerras civiles caracterizan esa época. Ya era nuestro autor un veterano cuando fue asesinado César y vivía cuando se produjo el cambio de la Repblíca al Principado. Pero con César conoció las andanzas de Pompeyo, las de sus hijos, las anteriores de Sila y Mario, las de Sertorio... Una Roma ya dominada por las ambiciones de los militares, por la venalidad del Senado, por la corrupción generalizada de las clases oligárquicas, que heredará el Imperio.


(La antigua Numidia, entre Túnez y Argelia)

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El altar de Claudia Hortensia


Seas un dios, seas una diosa, esta es mi súplica: que mis ojos nunca miren con desprecio a quien tiene menos que yo, ni mi mano se niegue a ayudar a quien lo necesite. No permanezca mi boca muda ante las injusticias. Que las monedas no pesen en mis decisiones más que los rectos dictados de mi corazón. No me convierta en sierva de los poderosos ni, para halagarlos, vuelva la espalda al sufrimiento ajeno. Seas un dios, seas una diosa, concédeme ser humana cada día y, hasta el fin de mis días, mantenerme humana.

Este altar lo consagra Claudia Hortensia en vísperas de las elecciones consulares.

(El anterior texto está tomado del blog de Isabel Barceló Chico, mujeresderoma@blogspot.com, a quien agradezco el acierto y la sensibilidad que tiene en los textos que publica).

Alejandro quiere ser hijo de Amón

 (Oráculo de Amón)

El historiador romano Quinto Curcio, que vivió en el siglo I de nuestra era, cuenta en "La Historia de Alejandro" las penalidades que éste y su ejército pasaron para llegar al oasis de Siwah, con la intención de que Alejandro visitase el templo donde se encontraba el oráculo de Júpiter Amón. Dicho desierto era entonces el límite de lo que se consideraba Egipto (y ahora también está en la frontera entre Egipto y Libia). Sin ignorar en nada las antiguas costumbres de aquellos pueblos [dice Curcio], recorrió el desierto con gran padecimiento por la sequedad de aquella región, llena de extensos arenales heridos por los rayos del sol. Pero Alejandro inflamado del ardiente deseo de visitar el templo de Júpiter, a quien creía o quería que se creyese por padre suyo, continuó con todo su séquito y dilataban por ellas [las arenas del desierto] la vista hacia todas partes por si divisaban alguna tierra.

No veían ni árboles ni cultivos, no había agua y hasta la que contenían los odres de los camellos se había agotado. A todos era difícil respirar por la sequedad del aire, que soplaba solo de vez en cuando pero muy cálido. De pronto el cielo se nubló (lo que Alejandro y los suyos interpretaron como designio de los dioses) y cayó copiosa lluvia que casi todos se precipitaban a beber directamente según caía del cielo. Cuatro días llevó este viaje hasta donde se encontraba el templo, en un oasis cuyo verdor asombró a todos: en medio de un bosque, dice Curcio. Un sacerdote llamó a Alejandro su hijo; este le preguntó por la suerte de los asesinos de su padre, Filipo, a lo que el sacerdote contestó (sin duda para darle contento) que todos habían pagado cumplidamente su crimen. El episodio acabó declarándole el sacerdote a Alejandro inmortal. 

Pocos episodios como este -creo yo- muestran la mentalidad mitológica y mágica de las clases superiores en el siglo IV antes de Cristo; bien sabido que el relato nos viene quizá transformado por la mentalidad práctica de un Romano, Quinto Curcio. También queda patente la pretensión sobrehumana de Alejandro, su ambición desmedida, su ignorancia en tantas cosas naturales, a pesar de haber sido educado por Aristóteles. 



martes, 22 de noviembre de 2011

Nacimiento del Estado pontificio


A mediados del siglo VIII en Italia se había asentado el predominio lombardo, mientras que Bizancio había ido abandonando los territorios que mantenía en dicha península. Mientras esto ocurre, colaboradores del papa Esteban II redactan un documento sobre la "donación" del emperador Constantino a la Iglesia en el siglo IV, lo que se explica, en parte, porque en el siglo VIII todavía no se había reconocido la supremacía romana sobre la Iglesia. Era necesario un documento jurídico -falso o legal- que iniciase el proceso.

Aquel documento fue completado con falsificaciones llevadas a cabo en el siglo IX sobre las grandes colecciones canónicas, que pretendían asegurar la independencia de la Iglesia frente al Estado carolingio. A la muerte de Carlomagno en 814, los obispos se impusieron pero terminaron legando el poder al papa, heredero, por lo tanto, de la obra de Carlomagno. Así están las cosas cuando Otón intenta restaurar la autoridad imperial, y como Carlomagno, no quiere ser emperador de los romanos (principalmente) sino de los francos, pretendiendo una paridad con Bizancio. Será Otón III el que se instale en Roma y considere a Italia como parte esencial del Imperio.

A partir de este momento (finales del siglo X) se inicia la época en la que los reyes no aspiran a hacerse emperadores, por lo que a la cabeza de la cristiandad aparece solo el papa, por eso más tarde, en el último cuarto del siglo XI, Gregorio VII intentó liberar a todas las iglesias del dominio temporal. Emprendió la centralización romana y la refundición administrativa, lo que harán del obispo de Roma el Soberano Pontífice (un título pagano). A la formulación doctrinal del Estado pontificio contribuyó Pedro Damián, que en el siglo XI consideró al Estado como "el instrumento providencial de represión de los malvados y de los impíos". Considera al Estado -al poder secular- como uno de los innumerables servicios destinados a colaborar en la salvación de las almas. 

Cuando el feudalismo se desarrolle como sistema, el cual era contrario al derecho romano defendido por la Iglesia, esta sabrá sacar partido de aquel obteniendo ventajas económicas de las diversas monarquias, en las que no están las de la península Escandinava, Frisia e Irlanda, pues escaparon a la influencia feudal. Cuando el feudalismo dé al traste con el Estado concebido por el derecho romano, los papas ya serán lo suficientemente poderosos como para dejarse arrastrar: el Estado pontificio estaba formado, tenía una base territorial que durará hasta el siglo XIX, una superestructura jurídica y cuadros con formación superior a los de cualquier monarquía del momento: obispos y monjes. La legitimidad de ser la depositaria del cristianismo en occidente, lo que era aceptado por todas las monarquías, hizo el resto.


Las "Vidas paralelas"

Cuando Plutarco escribió las "Vidas paralelas" tenía a su vista los comienzos del Imperio romano, la larga tradición republicana de Roma y toda la cultura del mundo helénico. Él mismo era griego de Queronea, en el centro de Grecia, se educó en Atenas y conoció varias escuelas filosóficas: el estoicismo, el epicureísmo y el aristotelismo entre otras. Dispuso de tiempo para sus escritos cuando fue sacerdote de Apolo en Delfos y, al final de su vida, fue nombrado procurator por Adriano en Grecia. 

A dos de los personajes de la civilización grecolatina que compara son Demóstenes y Cicerón, muy separados en el tiempo (siglos IV y I antes de Cristo respectivamente) pero unidos por su gran elocuencia y facilidad para la oratoria. Uno de ellos, Cicerón, era de familia plebeya, aunque luego fue elevada a la condición ecuestre; el otro, Demóstenes, de una rica familia de comerciantes.

La habilidad para hablar en público e influir por este medio en el gobierno fue igual en ambos, dice Plutarco; cuestión que era más propia de aquellas épocas que de la actual, donde tener influencia derivada de la riqueza procura más que cualquier elocuencia. En cuanto a la ambición política señala a Demóstenes como desprendido, no habiendo obtenido cargo ninguno de ningún viso, mientras que Cicerón fue cuestor en Sicilia y procónsul en Capadocia. De este dice que siendo cónsul en el nombre, pero ejerciendo en la realidad autoridad de emperador y dictador con motivo de la conjuración de Catilina..., refiriéndose a la influencia de los discursos de Cicerón para que Catilina fuese condenado. 

En cambio el desprendido en poder político es acusado por Plutarco de que la fama culpa a Demóstenes de haber hecho venal la elocuencia, escribiendo secretamente oraciones para Formión y Apolodoro en negocio en que eran contrarios... Ciertamente hay que ser osado y ambicioso de dinero para buscar argumentos en favor de uno y otro de los pleiteantes; conjurándose Demóstenes contra sí mismo, dando un argumento que a continuación rebate con otro. También considerea Plutarco justa la condena de Demóstenes en el caso de Hárpalo, mentor primero de Alejandro y luego traidor a su causa.

El poder político que acumuló Cicerón, sin embargo, no le llevó a enriquecerse por esta causa, pues, según Plutarco. Cuando estuvo en Sicilia y luego en Capadocia, se resistió a recibir regalos, los resistió y repugnó en todas estas ocasiones.

De los destierros, el del uno fue ignominioso, teniendo que ausentarse por usurpación de caudales [Demóstenes]; y el del otro fue muy honroso [Cicerón], habiéndosele atraído por haber cortado los vuelos a hombres malvados... Dice Plutarco que de Demóstenes nadie hizo memoria después de su partida, mientras que de Cicerón mudó el Senado de vestido, hizo duelo público y resolvió que no se actuase sobre asuntos que incumbieran al orador hasta que volviese de su destierro, que pasó en Macedonia tranquilamente, lo que contrasta con la gloria alcanzada por Demóstenes, que durante su destierro trabajó para -según su ideal- preservar la independencia de las pólis griegas contra las pretensiones expansionistas de Filipo II primero y Alejandro después. Vivió un año más para ver la muerte de este rey macedonio, si es que esto le pudo consolar tras el fracaso de su misión independentista.
De Cicerón dice Plutarco que actuó con astucia cobarde, pues no se enfrentó a la violación de la ley cuando César pretendió el consulado sin tener la edad legal para ello (cuando todavía no tenía barba). Lelio se lo echó en cara en el Senado, mientras Cicerón estuvo sentado sin hablar palabra. ¿Sospechaba ya la gloria política del general pretendiendo aprovecharla para sí?

Heródoto habla del Nilo

Empieza el Nilo desde las cataratas a partir por medio el reino, corriendo al mar por un solo cauce hasta la ciudad de Cercaroso; y desde allí se divide en tres corrientes o bocas diversas hacia Levante la Pelusia, la Canobica hacia Poniente, y la tercera que siguiendo su curso rectamente va a romperse en el ángulo de la Delta y cortándola por medio se dirige al mar, no poco abundante en agua y no poco célebre con el nombre de Sebennitica: otras dos corrientes se desprenden de esta última, llamadas la Saitica y la Mendesia; las dos restantes, Bucolica y Bolbitina, más que cauces nativos del Nilo, son dos canales artificiales excavados.

A estas bocas del Nilo se referirá más tarde Pomponio Mela en su "Compendio Geográfico e Histórico del Orbe Antiguo". Continúa luego Heródoto con cierta ironía que nunca deja de estar presente en sus "Historias":

No ignoro que algunos griegos, echándola de físicos insignes, discurrieron tres explicaciones de los fenómenos del Nilo; dos de las cuales creo más dignas de apuntarse que de ser explanadas y discutidas. El primero de estos sistemas atribuye la plenitud e inundaciones del río a los vientos Etésias [secos vientos del norte provenientes del Egeo], que cierran el paso a sus corrientes para que no desagüen en el mar. Falso es este supuesto, pues que el Nilo cumple muchas veces con su oficio de aguardar a que soplen los Etésias. El mismo fenómeno debiera además suceder con otros ríos, cuyas aguas corren en oposición con el soplo de aquellos vientos, y en mayor grado aún, por ser más lánguidas sus corrientes como menores que las del Nilo. Muchos hay de estos ríos en la Siria; muchos en la Libia, y en ninguno sucede lo que en aquel.

Surge aquí el Heródoto naturalista, que no solo relata acontecimientos históricos sino que opina sobre ellos y describe fenómenos de la naturaleza, con mayor o menor acierto, haciendo comentarios que hoy no consideraríamos propios de un historiador. Obviamente el método ha cambiado, pero es que, además, Heródoto sabe que historiar es investigar, por lo que discute en sus narraciones como si tuviese a los interlocutores delante y por testigo al lector.
La otra opinión, aunque más ridícula y extraña que la primera, presenta en sí un no sé que de grande y maravilloso, pues supone que el Nilo procede del Océano, como razón de sus prodigios, y que el Océano gira fluyendo alrededor de la Tierra.

De esta manera también podemos comprobar ciertas visiones cosmográficas que tuvieron los antiguos, hicieran mejor o peor fortuna. Heródoto, escécptico en más de una ocasión, más claramente lo es con hipótesis que le resultan fantasiosas.
La tercera, finalmente, a primera vista la más probable, es de todas la más desatinada; pues atribuir las avenidas del Nilo a la nieve derretida, son palabras que nada dicen. El río nace en la Libia, atraviesa el país de los etíopes, y va a difundirse por el Egipto; ¿como cabe, pues, que desde climas ardorosos, pasando a otros más templados, pueda nacer jamás de la nieve deshecha y liquidada?

Los griegos llamaban Libia a la extensión de África que está entre Etiopía y el mar Mediterráneo, dejando al Este el país de los egipcios. Obviamente Heródoto conocía que cuanto más cerca del Ecuador (el sur para él) el calor era más intenso, y así no podía imaginar que hubiese nieve perpetua con altas temperaturas, pero sabemos que en el macizo etiópico la fusión de la nieve permite el caudal de uno de los brazos del Nilo, el que nace precisamente en dicho macizo y que hoy llamamos Nilo Azul. Heródoto ignoraba -pues no conocía alturas tan elevadas en esas regiones- que la latitud no lo es todo en cuestión de precipitaciones y clima.



Heródoto describe Egipto

Dice Heródoto en su "Euterpe" que Egipto es una especie de terreno postizo y como un regalo del río Nilo. Sobre el terreno egipcio dice que si "navegando uno hacia él echare la sonda a un día de distancia de sus riberas [se refiere a las que llegaban los barcos griegos], la sacará llena de todo de un fondo de once orgías [medida de lngitud griega]. Tan claro se deja ver que hasta allí llega el poso que el río va depositando".

Desde la costa hasta Heliópolis -dice Heródoto- Egipto es un país bajo, llano y extenso, con falta de agua y con abundantes ciénagas. Si se camina desde Heliópolis río arriba Egipto se convierte en un estrecho valle. "Por un lado tiene la sierra de los montes de Arabia, que se extiende desde el Norte al Mediodía y al viento Noto [viento del sur que traía tormentas entre el verano y el otoño], avanzando siempre hasta el mar Eritrheo... están las canteras que se abrieron para las pirámides de Menfis". Luego la cordillera tuerce hacia Heliópolis "siendo su extremidad oriental muy feraz en incienso". 

Luego pasa a hablar de los límites con Libia, donde "se dilata otro monte pedregoso, donde están las pirámides... así pues, desde Heliópolis arriba, lejos de ensancharse la campiña, va alargándose como un angosto valle por cuatro días enteros de navegación, en tanto grado, que la llanura encerrada entre las dos sierras, la Líbica y la Arábica, no tendrá a mi parecer más allá de 200 estadios en su mayor estrechura, desde la cual continúa otra vez ensanchándose el Egipto". El estadio era una medida de longitud griega equivalente a algo más de 174 metros. 

Luego habla que desde Heliópolis hasta Tebas hay nueve días de navegación. Y continúa: "Al contemplar aquel valle estrecho entre los dos montes que dominan la ciudad de Menfis, se me figuraba que habría sido en algún tiempo un seno de mar, como lo fue la comarca de Ilion, la de Teutrania, la de Efeso y la llanura del Meandro, si no desdice la comparación de tan pequeños efectos con aquel tan admirable y gigantesco. Porque ninguno de los ríos que con su poso llegaron a cegar los referidos contornos es tal y tan grande, que se pueda igualar con una sola boca de las cinco por las que el Nilo se derrama". 

La suposición de Heródoto de que el terreno donde se encontraba Menfis (hoy Mit Rahina) pudo haber estado cubierto por el mar antiguamente, se sabe hoy que no es verosímil.

(Restos de templo de Ptah, dios de la magia y de los constructores)

O Monte do Castro en Ribadumia


Varios milleiros de pezas foron descubertas nos traballos de excavación deste castro en Ribadumia: armas, ferramentas, cerámicas, coitelos, fíbulas, unha punta de lanza, unha dolabra e outros obxectos de bronce e ferro. Un kalathos, cerámica ibera propia de Cataluña, mostra que habería relacións entre os pobos indíxenas de Galicia e os de Cataluña e Andalucía, neste último caso polos diferentes tipos de cerámica. Os arqueólogos que están traballando no Monte do Castro falan dun forno de fundición (Rafael Rodríguez), "algo inédito en Galicia".

Un achado importante é un xarro dun metro de altura e se espera que os traballos dean resultados extraordinarios dada a grande extensión do castro. (Fonte: Faro de Vigo).


lunes, 21 de noviembre de 2011

Heródoto viaja por Egipto


Yo mismo allá en Menfis lo oía de boca de los sacerdotes de Vulcano, si bien los griegos, entre otras muchs fábulas y vaciedades, añaden que Psamético, mandando cortar la lengua a ciertas mujeres, ordenó después que a cuenta de ellas corriese la educación de las dos criaturas [que habían sido apartadas en la cabaña de un pastor a muy corta edad hasta que dijeron los primeros vocablos]... Otras noticias no leves ni escasas recogí en Menfis conferenciando con los sacerdotes de Vulcano; pero no satisfecho con ellas, hice mis viajes a Tebas y a Heliópolis con la mira de ser mejor informado y ver si iban acordes las tradiciones de aquellos lugares con las de los sacerdotes de Menfis, mayormente siendo tenidos los de Heliópolis, como en efecto lo son, por los más eruditos y letrados del Egipto...

Decían haber sido los egipcios los primeros en la tierra que inventaron la descripción del año, cuyas estaciones dividieron en doce partes o espacios de tiempo, gobernándose en esta economía por las estrellas. Y en mi concepto, ellos aciertan en esto mejor que los griegos, pues los últimos, por razón de las estaciones, acostumbran intercalar el sobrante de los días al principio de cada terecer año; al paso que los egipcios, ordenando doce meses por año, y treinta días por mes, añaden a este cómputo cinco días cada año, logrando así un perfecto círculo anual con las mismas estaciones que vuelven siempre constantes y uniformes. 

Añade Heródoto en su "Euterpe" que los egipcios se atribuían los nombres de los doce dioses que luego tomaron los griegos, añadiendo que Menes fue el primer hombre que reinó en Egipto; aunque el Egipto todo fuera del Nomo Tebano (provincia cuya capital era Tebas) y que por aquellos tiempos era un cenagal (se refiere a los tiempos de Menes), de forma que nada parecía igual que cuando Heródoto visitaba Egipto en el siglo V antes de Cristo, una vez que se habían hecho las obras de irrigación, canalizado el río Nilo y modificado la naturaleza acorde con las necesidades de los riegos y los peligros de las crecidas; citando luego al lago Meris río arriba.


Heródoto habla sobre los antiguos egipcios


En sus "Historias", el libro segundo se llama "Euterpe" y se dedica Heródoto a desmentir que los egipcios fuesen los primeros habitantes del mundo, según habían creído ellos mismos hasta el que el rey Psamético decidió poner tal creencia prueba. Hizo que dos niños pequeños de una familia humilde fuesen entregados a un pastor para que los tuviese aislados de todo, en medio del monte, con las cabras como únicos acompañantes, las cuales les darían la leche para que se alimentasen. De esta forma se sabría cuando estos niños, que no habían tenido contacto alguno con el mundo exterior, darían alguna muestra de que decían algo. Llegó el dia, en efecto, y los niños, una vez el pastor entró en la cabaña donde los tenía desde hacía tiempo, pronunciaron una y otra vez el vocablo becos. El pastor creyó el acontecimiento tan extraordinario que cogió a los niños y los llevó junto al rey Psamético, el cual pudo comrpobar que, en efecto, los niños pronunciaban la palabra becos que significaba pan entre los frigios. Desde entonces el rey declaró que eran los frigios, y no los egipcios, los primeros habitantes del mundo. 

Tal anécdota, que Heródoto se habrá inventado, sabiendo, eso sí, de la existencia del rey Psamético y de la lengua frigia, le sirve para introducirnos en el mundo del Egipto antiguo, hablándonos de antes de la época en la que él escribe y del mismo siglo V antes de Cristo. 

Psamético fue rey de Egipto en la segunda mitad del siglo VII antes de Cristo, fundador de la dinastía saíta por establecer la capital en Sais, en el bajo Egipto.


Una ley electoral injusta

 ("El gran elector")

Cuando se aprobó la ley electoral en España se dijo que había que fortalecer a los partidos políticos porque habían estado proscritos mucho tiempo (por cierto, proscritos por algunos dirigentes actuales del Partido Popular). Bien; se hizo una ley electoral que los fortalecía ante el electorado: este no podía intervenir en las candidaturas quitando o cambiando el orden de los candidatos.

Ahora los partidos ya están fortalecidos; otra cosa es que gocen de prestigio, que parece que no según los estudios de opinión que están hechos, sobre todo por la enorme cantidad de tramposos y personal currupto que anida en sus filas, más en el Partido Popular y, en segundo lugar, en el Partido Socialista. La posibilidad de que las candidaturas propuestas por los partidos políticos sea reformada por los electores es una necesidad imperiosa. De esta manera se vería a quienes los electores consideran indeseables para ocupar cargos públicos y a quienes prefieren aupar. Los votantes podrían tachar a los que no deseasen votar, por ejemplo.

Pero hay algo todavía más importante que no creo vean mis ojos: que la circunscripción sea única, es decir, abarque a todo el territorio nacional, como es el caso en la elecciones al parlamento europeo. Cada partido presentaría una candidatura de 350 personas al Congreso (por ejemplo) y obtendría X resultados que se repartirían por un procedimiento proporcional puro, pues ningún voto se desperdiciaría como ocurre cuando la circunscripción (como ahora) es la provincia. Para que se vea esto con claridad pongo a continuación los agravios que han sufrido algunos partidos en favor de otros en las recientes elecciones del 20 de noviembre:

CiU, con algo más de 984.000 votos ha obtenido 16 escaños; bastante más que IU (11 escaños) que ha obtenido más votos: 1.627.641 (clama al cielo).

UPyD ha obtenido 5 escaños, igual que el PNV, pero el primero ha obtenido más de 1.100.000 votos y el segundo solo 322.000 (clama al cielo).

Amaiur ha obtenido 7 escaños (IU, 11) cuando aquel ha obtenido solo 332.000 votos e IU 1.600.000 (no hay proporción: IU ha obtenido 5 veces más votos que Amaiur, pero no 5 veces más escaños; bastante menos del doble). Clama al cielo.

FAC ha obtenido 1 escaño, igual que Geroa-Bai, pero el primero con el doble de votos que el segundo. (Clama al cielo).

CC ha obenido 2 escaños cuando solo ha aventajado en 4.000 votos a Compromís, que ha obtenido 1 (128.000 el primero y 124.000 el segundo). Clama al cielo.

Ahora bien, con clamar al cielo no hacemos nada: hace falta que los responsables políticos, los legisladores, se pongan manos a la obra y modifiquen radicalmente la ley electoral en un sentido justo y democrático. Justo y democrático no hay más que una forma de entenderlo; lo contrario son ganas de seguir defraudando a los ciudadanos. Hay quien utiliza el término sinergia para ejemplificar lo siguiente: 2+2= 3 para tí, pero 5 para mí.

Tiempo gris


No es aquí el título de una pintura impresionista, sino la forma en que yo veo los años venideros, con los conservadores gobernando España. Creo que están de enhorabuena los especuladores, los corruptos (aunque los encontramos en todos lados) y los usureros. Deseo que los más débiles no tengan que sufrir por la elección que se ha hecho, pero creo que se tomarán medidas muy duras en muchos campos que lesionarán los derechos civiles, la libertad de información, las prestaciones sociales y se manipularán los medios de información públicos, se aupará a personas sin capacidad (esto no es exclusivo de la derecha) y sin escrúpulos; se considerará a España como una finca particular. 

Vienen malos tiempos, pues odio el conservadurismo social y político, y para muchas personas que no saben lo que se juegan sí serán malos. ¿Que se hará en política exterior? ¿Se volverá a considerar un enemigo a Marruecos, que tiene tantas razones para tener con España lazos de colaboración? ¿Se condenará a la OLP, que ha hecho esfuerzos ímprobos por conseguir la paz en oriente medio? ¿Se dejará a las autoridades israelíes que campen por sus respetos de acuerdo con la política exterior norteamericana? ¿Que pasará con el tercer mundo y con las organizaciones no gubernamentales que se dejan la piel en él? Creo que se les negará el pan y la sal. ¿Tendrán que pagar los trabajadores (tendremos) por ser atendidos en el médico o en la sanidad pública? ¿Se primará a los centros educativos privados en perjuicio de los públicos? Creo que se reducirá la política de becas y no aumentará la presión fiscal sobre las rentas más altas. Creo que se favorecerá a la Iglesia de acuerdo con los privilegios de que ha gozado siempre en España, creo que no se abolirán los acuerdos con el Vaticano firmados en el año 1979 por el que ahora será Presidente del Gobierno. 

Creo que se combatirá a los sindicatos obreros, se favorecerá a los amarillos, se adoctrinará a los alumnos en las escuelas y en los Institutos a no ser que una revuelta civil por parte de los profesores y de los padres lo evite. Creo que se estrecharán los lazos con Gran Bretaña mientras este país esté gobernado por los conservadores; no se pondrá en cuestión al régimen chino para favorecer las inversiones de los grandes empresarios españoles en China; creo que desaparecerá la disciplina de Educación para la Ciudadanía y que se abolirá la Ley de Dependencia, que tantos beneficios preveía para las personas mayores y no mayores necesitadas.

Creo que la política de subvenciones sectarias primará sobre la inversión productiva, creo que sufrirá la inversión del Estado en I+D y por lo tanto las Universidades tendrán presupuestos más pequeños, peligra el modelo descentralizado de estado y se hará cuestión de cualquier asunto que hasta ahora salvaguardaba las peculiaridades culturales de las regiones y países de España. ¿Se abolirá la ley que regula la interrupción del embarazo? ¿Se abolirá el matrimonio al que tienen derecho ahora los homosexuales? Creo que se hará una interpretación restrictiva de ciertos derechos civiles, como el de manifestación y de huelga. Creo que la legislación sobre convenios colectivos sufrirá un retroceso, se flexibilizará más el mercado laboral, con lo que ello tiene de prevalencia de la ley del más fuerte; creo que se volverá a primar a la economía de corto plazo en vez de aquella que preserve el medio ambiente y la protección de la naturaleza. 

Creo que se favorecerá a los Ayuntamientos y Diputaciones, Cabildos insulares y otras instituciones de la Administración local que se plieguen al Gobierno central, con lo que se debilitará la debida autonomía de dichas instituciones consagrada en la Constitución. Creo que la lucha de quienes no estamos de acuerdo con este tipo de Estado, con esta España que se avecina, gobernada por los conservadores, por los usureros y por los esceculadores, debe ser constante y consciente, cívica y con argumentos cargados de categorías morales. Porque creo que se aupará a los herederos políticos del franquismo, a destacados ideólogos de la extrema derecha, a personal comprometido con los poderes económicos del país.

Ya no desaparecerá el Senado (que debió desaparecer hace tiempo) ya no desaparecerán las Diputaciones, plataformas de poder de caciques del siglo XXI, cuyos cargos son cooptados y no elegidos directamente, así como una porción determinada de senadores, una institución impuesta por la derecha cuando se redactó la Constitución a cambio de otras concesiones (servidumbres de la política de pactos que caracterizó a nuestra transición; imposible creo yo de otra manera).  Creo que el futuro Presidente del Gobierno se parece mucho al conde de Romanones, dueño de la provincia de Guadalajara éste, de la de Pontevedra aquel, desde donde a base de apoyos de todo tipo, entre gentes de tradición democrática nula, llegaron al poder. Ambos de familias notables en cada uno de sus feudos; pero el tiempo les separa y cabe también hacer distinciones: hay una en la que todavía se parecen; la pertinaz espera hasta que salta la liebre y es posible atacarla... no obstante el triunfo de los conservadores, ahora, ha sido legítimo. Tiempo gris.

domingo, 20 de noviembre de 2011

España: política desamortizadora no século XIX (para alumnos)


Valor dos bens desamortizados durante o século XIX en España
(en millóns de reais)

Período                               Clero                          Beneficencia                    Concellos              Outros

1798-1814                                         1.505                                                       0                         0
1836-1844                         3.447                                   0                                  0                         0
1855-1856                            324                               167                              160                     116
1858-1867                         1.253                               461                           1.998                     438
1868-1900                            888                               327                           1.415                     309
Total 1836-1900                 5.912                               955                           3.573                     863
Gran total *                                        8.372                                                 3.573                     863

* Non se inclúe o vendido durante o trienio liberal, que segundo J. Fontana ascendeu a 100 millóns de reais.

A fonte que temos é historiográfica, pois foi elaborada a partir dos estudos feitos por historiadores, sen que os protagonistas que levaron a cabo estas desamortizacións tivesen coñecemento do conxunto, porque foron distintos en cada momento histórico. Os datos se refiren a todo o século XIX, incluindo o proceso desamortizador iniciado por Godoy antes do establecemento do liberalismo en España.

A desmortización consistiu en sacar os bens amortizados -en estado de baixa ou nula produtividade- da súa situación e poñelos en mans de quen, teóricamente, lles foran a sacar rendimento. A mentalidade liberal, inspirada nas teorías de Adam Smith e que fai súa a burguesía española, non concebía que uns bens -a terra sobre todo- estivesen en mans de quen nos os fixesen rendibles. Non esquezamos, por outra parte, as ideas fisiocráticas dos ilustrados, que agora están en condicións de levar a cabo os liberais.

Mendizábal, ministro durante varios anos durante a guerra carlista (1833-1839) comprende que é necesario sacar as terras e outros bens das "mans mortas", é dicir, da Igrexa, e vendelas a quen as quixese poñer en valor. A Igrexa non era unha institución con mentalidade liberal, senón feudal. 

Xa durante o período das Cortes de Cádiz lexislouse neste sentido. Ademais de suprimir os señoríos xurisdicionais, abolir a Inquisición, etc., lexislouse sacando á venda pública os bens que non deran os rendementos esperados dende un punto de vista liberal.

Se nos fixamos nos datos vemos a gran propiedade da Igrexa, que supera con moito ás demais magnitudes. Mendizábal viu que os recursos que se podían obter da venda de bens desamortizados poderían financiar a guerra carlista, como así foi. O proceso seguido consistiu en exclaustrar o clero regular, declarar os seus bens propiedade da nación, poñelos en pública puxa e obter as cantidades sinaladas na táboa, que foron aportadas, fundamentalmente, por quen podía: a clase adiñeirada ou burguesía, aínda que tamén campesiños acomodados, fidalgos e algúns nobles. Véxase tamén a importancia do valor dos bens desamortizados dos concellos dede 1858, correspondendo estes datos xa á desamortización iniciada polo ministro Madoz durante o bienio progresita (1854-1856). Estes recursos serviron o Estado para financiar en parte a contrución da rede ferroviaria, segundo a lei de 1855 aprobada a proposta do mesmo Madoz. 

Os historiadores teñen xulgado de moi diversa maneira o proceso desamortizador: pero en todo caso permitiu poñer máis terras en cultivo e contribuíu a unha agricultura comercial que fora minoritaria ata mediados do século XIX en España. O campesiñado, en troques, viu empeorada a súa situación, pois os novos contratos agrarios (a maior parte da poboación española era campesiña e a maior parte desta non era propietaria de terras) fixéronse de acordo co liberalismo económico: a lei da oferta e a demanda. Antes, os campesiños non propietarios, traballaban as terras da nobreza ou dos mosteiros mediante contratos forais ou arrendamentos a longo prazo; a estabilidade do campesiñado era maior, o que quere dicir que este proceso desamortizador fíxose de acordo cos intereses da clase en ascenso: a burguesía. 

Proxextos desamortizadores coma os de Flórez Estrada non tiveron o eco suficiente, e a desamortización de moitas terras comunais propiedade dos concellos, das que os campesiños obtiñan beneficios comunitariamente, caeron en mans privadas.



Peregrinaciones

Son muchas las que existen en el mundo; siempre practicadas por fieles que buscan una espiritualidad que no pueden vivir cotidianamente. Son un fenómeno cultural y sociológico de primer orden. Conocemos las más divulgadas: romeros que van o iban a Roma, los que peregrinan o peregrinaban a Jerusalén y los que desde hace mil años lo hacen a Santiago de Compostela, en el "finis terrae" para los europeos del medievo.

Laibela, al norte de Etiopía, es un importante centro de peregrinación para cristianos que se han mantenido durante los siglos al margen de la autoridad romana y bizantina; quizá sean los que en la Edad Media se relacionaban con las predicaciones del Preste Juan. Las iglesias rupestres y el monasterio Ashetan Maryam, del siglo XI, atraen a los piadosos peregrinos a un paraje relativamente cercano a la frontera con Eritrea, en las estribaciones del macizo etiópico, rodeado de montañas peladas de vegetación. Estos cristianos se han mantenido durante siglos aislados, con un rito distinto de los que se han conocido en occidente y el del cristianismo griego u ortodoxo. Laibela fue un personaje del siglo XII del que recibe el nombre el lugar de peregrinación.


Ajmar es otro centro de peregrinación en el noroeste de India, donde se encuentra el mausoleo del sufí Hazrat Khwaja Muinuddin Chisti. Se encuentra al Este de Rajasthan y al sur del lago Aussagar, en medio de un terreno plegado. Los sufíes son musulmanes que, en una de sus acepciones, aspiran a la máxima espiritualidad, algo así como el misticismo carmelitano.


Otro centro de peregrinación, ahora en Europa, es Podlasie, al nordeste de Polonia, pero contrariamente a lo que pudiera parecer no son católicos los que alimentan este ritual, sino cristianos ortodoxos, que son minoría en dicho país. Hay allí un monasterio dedicado a las santas Marta y María y varias iglesias románicas, en medio de cultivos que se esparcen por la llanura europea.


sábado, 19 de noviembre de 2011

El valor de la fotografía

Algunas fotografías son testimonios tan elocuentes y crueles de la realidad, que debieran exponerse permanentemente en los edificios públicos para recordarnos el peor lado de la naturaleza humana. Aún así estoy seguo de que no se ablandarían las conciencias de muchos, pero sí estaríamos siempre rodeados por el recuerdo de momentos trágicos.

Un vietnamita dispara a otro durante la guerra de Vietnam

El joven que va a recibir el disparo, con las manos atadas a la espalda, distorsiona su rostro sin dar quizá del todo crédito a lo que le está pasando. ¿Un solo segundo de esperanza? ¿Se arrepentirá el asesino? Este último, frío y sin piedad, apretará el gatillo desde unos centímetros y aquel cuerpo joven caerá sin remedio. No sabemos cual era su culpa, si existía. Pero sí sabemos que no es la primera vez que actos como este han sido repetidos por los seres humanos. ¿Que clase de maldad ha de ser esa que incita a disparar sobre un hombre indefenso?

El niño, seguramente con un hambre de varios días, desfallecido, incapaz de levantarse, quizá empezando un sueño que no tenga despertar. Expectante el buitre, fiel a la ley de la vida, ávido de saciar su hambre. ¿Quien es más cruel, el ave carroñera o el ser humano que no evita este sufrimiento?

Niños vietnamitas huyen de los incendios por napalm lanzado por el ejército norteamericano

Los niños corren con un terror en sus rostros que nadie podría relatar mejor; unos se ayudan a otros; la niña en su desnudez muestra todo su frágil cuerpo expuesto al mundo. Al fondo arde la aldea; el niño más pequeño, el más inconsciente, mira hacia los soldados quizá esperando ayuda, o para ser testigo del infierno que deja a sus espaldas. ¿Y los soldados? ¿Que piensan? ¿Que hacen ahí? Juguetes de un destino ciego sobre el que ellos nada han decidido.

Una cordillera bajo la superficie helada

 
Se habla del tamaño de los Alpes. La cordillera Gamburtsev se encuentra bajo la superficie helada de la Antártida, en su zona nororiental. Son varias las investigaciones que se han llevado a cabo por parte de soviéticos (1958) y más recientemente chinos. Con equipos de rádar y magnetómetros, la cordillera se encuentra, por término medio, a más de 1.000 metros sobre la superficie helada. La formación de esta cordillera no obedece a las mismas causas que otras, según se ha podido investigar hasta este momento. Hace unos 1.000 millones de años, los primeros continentes que se estaban formando chocaban entre sí en un proceso lentísimo que provocó el arrugamiento de la superficie de lo que ahora conocemos como Antártida y el levantamiento de la cordillera. La gran capa de hielo fue muy posterior, cuando se dieron las condiciones climáticas para ello: hace unos 34 millones de años.

Existen muchas especulaciones sobre Gamburtsev; unas con base científica y otras si ella; algunas hipótesis son verosímiles, pero están pendientes de ser confirmadas. Mientras tanto, contentémonos con curiosear -la gran mayoría- sobre este interesante fenómeno de la naturaleza.

(A la izquierda la línea de la superficie en el nivel 0, y a 3 km. de profundidad una de las cumbres)