Mostrando entradas con la etiqueta Mesopotamia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mesopotamia. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de julio de 2020

Mercaderes de Larsa


Una investigación sobre los archivos familiares en la antigua Mesopotamia, ha llevado a Katia María Paim Pozzer a ciertas conclusiones sobre las actividades inmobiliarias en Larsa, la ciudad que existió cercana a la desembocadura del río Éufrates. La compra-venta de inmuebles fue sobre todo de terrenos rurales y cultivables, mientras que en Nippur la tablillas descubiertas hablan de la adquisición de casas en ruinas.

Un mercader llamado Ubar-Samas fue el comprador en muchos de los contratos inmobiliarios que la autora ha estudiado[i], pero también se han descubierto contratos de compra-venta de esclavos. Mientras tanto, otros negociantes de nombre Sep-Sîn y Sîn-uselli, se dedicaron a la compra de tierras cultivables próximas a sus propiedades, sobre todo campos y pomares. Así se puede decir que Amurrum-semi y el llamado Umar-Samas realizaron importantes compras inmobiliarias en Larsa. El primero adquirió, sobre todo, parcelas de tierras cultivables, de entre las cuales varias limítrofes con sus propiedades, ampliando así sus dominios pero solo en varios metros cuadrados. Ubar-Samas compró no solamente un gran número de terrenos cultivables sino parcelas situadas en la zona urbana.

Estas familias de mercaderes –dice Charpin- se enriquecieron rápidamente durante los reinados de Warad-Sîn[ii] y la primera mitad del de Rîm-Sîn[iii], pues la construcción de una propiedad hermoseada era un objetivo de los ricos mercaderes.

En el sitio de Senkereh, según la autora citada, donde antes se encontraba Larsa, se han realizado excavaciones donde se ha descubierto un modelo de ciudad particular, compuesta por barrios “socio-profesionales”, entre los que hay uno residencial formado por grandes mansiones. En la década de 1980 fue descrito el sitio de Senkereh como un lugar desértico, discurriendo el Éufrates más al sur que en la antigüedad.

A principios del siglo XX Larsa fue objeto de una exploración en la que se descubrió el sitio de Kisurra, la actual Tell Abu Hatab, a orillas del Éufrates en el actual Irak. Cuando se excavó varias décadas más tarde se comprobó que había sido objeto de pillajes con vistas a los mercados de antigüedades.

Pero volviendo a los mercaderes y los archivos que nos han dejado, se trata –como queda dicho- de compra de bienes inmobiliarios, esclavos y de empréstitos de plata y bienes, contratos de sociedades comerciales, de  procesos judiciales, cartas, etc. Paim Pozzer dice que la mayoría de la documentación proviene de excavaciones clandestinas antiguas, encontrándose esparcidas por muchas colecciones y museos del mundo (tabletas con escritura cuneiforme). La compra de tierras para la agricultura se entiende por tratarse de una civilización y época en las que la base de la economía era la agricultura irrigada, pero también tiene interés comprobar cómo en el barrio residencial de Larsa algunas casas tenían superficies de más de 800 m2 en un singular urbanismo.

Los documentos estudiados por la autora citada aportan datos sobre descripción de los inmuebles, sus dimensiones y localización, los compradores y vendedores, la cuantía y forma de pago, así como las cláusulas de irrevocabilidad y evicción (pérdida de un derecho), el juramento de los testigos, etc. En una de las tablillas el terreno que se pone en venta es propiedad del dios Samas de Larsa, uno de los más importantes. En otros casos los terrenos comprados estaban junto a canales, había pomares o se trataba de tierras incultas.

Los terrenos cultivables eran más cotizados y los campos inundables constituían una fuente natural de pescado y juncos, en este caso para betún que se usaba en la construcción de casas. Se comprueba la compra de terrenos contiguos a otros que ya pertenecían al comprador, con la intención de aumentar el tamaño de los bienes raíces. Es curioso que en un caso se procedió al alquiler de un terreno con casas en ruinas figurando la duración del contrato hasta el regreso del rey Rim-Sin a Larsa[iv].

Un mercader de nombre Sin-uselli, por su parte, realizó pocos negocios inmobiliarios, prefiriendo el comercio de mercancías con ciudades situadas al norte de Larsa, así como empréstitos de plata. Una de las ciudades con la que tuvo tratos mercantiles fue Ur.

En las tablillas que contienen contratos se hace mención, en ocasiones, a mujeres que son propietarias, aunque son poco numerosas. En un caso una mujer aparece como compradora, aunque está casada. En cuanto a los templos, tenían una gran influencia en la economía, que disminuyó durante la segunda parte del reinado de Rim-Sin, y esto en provecho de personas particulares.


[i] “Arquivos familiares e propiedade privada na Mesopotâmia Antiga”. Katia María Paim Pozzer.
[ii] Fundó una dinastía en Larsa que duró poco tiempo, correspondiendo su reinado al siglo XVIII a. C.
[iii] Parece que hermano del anterior y último rey de ésta dinastía, aunque Larsa consiguió con él un momento de esplendor. Hammurabi, rey de Babilonia, se hizo con el poder en Larsa.
[iv] El reino contó con dos capitales, una en Larsa y otra en la actual Kut al-Amara, al este de Irak.

domingo, 17 de febrero de 2019

Condiciones en los orígenes

Restos de la ciudad de Mari y su palacio
https://www.culturamas.es/blog/2018/04/26/mari-la-ciudad-que-la-historia-olvido/

La depresión formada por el Tigris y el Éufrates es de época geológica relativamente reciente y desde el punto de vista climático se caracterizaba por largos meses de verano extremadamente calurosos. Por ello la agricultura dependió, en un principio, del riego artificial, mientras que las zonas próximas a las montañas están favorecidas por lluvias copiosas; por ejemplo, las laderas de la cordillera iraní están bordeadas por un cinturón de valles en los que la agricultura se rige por las lluvias. La franja de terreno cultivable era muy estrecha en la orilla derecha del Tigris, pero se ensanchaba a la altura de la actual Mosul. La comunicación con las altiplanicies iraní y armenia se establecía a través de unos pocos puertos de montaña. Al oeste y noroeste de Babilonia la franja de tierra no cultivable, que hasta muy entrada la época histórica fue mucho más ancha que en la actualidad (pues el Éufrates ha desplazado en época relativamente reciente su curso hacia el oeste) solo estaba habitada por nómadas pastores. Hasta que no fue domesticado el camello (fines del 2º milenio a. C.) los nómadas no podían alejarse más que unas jornadas de la tierra cultivada; río arriba el territorio cultivado se estrecha en ambas orillas.

En la región de la antigua Mari y en las orillas de los afluentes del Éufrates, se vuelven a ampliar los terrenos cultivables, mientras que el espacio situado al sur del Tauro, entre la costa mediterránea, el Éufrates y la zona de Siria media y Palestina, está constituida por numerosos territorios pequeños independientes. Los montes del Líbano y Antilíbano proveyeron a Egipto, pero también a Babilonia y más tarde a Asiria, de valiosas maderas para la construcción y de resinas aromáticas. Frente a la ladera oriental del Antilíbano se hallaban varias ciudades-oasis, entre las que destaca Damasco y hay datos para suponer que a mediados del siglo XIX a. de C. hubo una inundación catastrófica que alteró el curso del Tigris. Una inundación provocada por el deshielo en las montañas podía ocasionar fácilmente catástrofes de este tipo. A esto se añade que el Tigris y el Éufrates acumulan en su descenso gran cantidad de sedimentos y que, en consecuencia, el lecho del río creciese constantemente. Los augurios babilónicos hablan a menudo de rotura de diques, pero debe tenerse en cuenta que el Tigris transcurría en ese tiempo más al oeste que hoy.

Palestina forma una región por sí misma, con zonas relativamente fértiles en las laderas occidentales de las montañas de Judea y Galilea, zonas desérticas en las montañas de Judea y en el Negev y vegetación tropical en el valle del Jordán. Hacia Egipto el país estaba cerrado, por lo menos hasta poco antes del 3000, por los desiertos de Sinaí y el Negev del sur. Al Este del Jordán hay regiones que tuvieron una densidad de población tan importante en la antigüedad como en la época romana.

Buenas rutas montañeras conducían de la llanura mesopotámica y Cilicia a la meseta central anatólica, y el núcleo territorial se situaba en torno al río Halys (Kizil Irmak). Otra zona de colonización importante fue la llanura de Konya, mientras que Asia Anterior estaba constituida por muchos núcleos territoriales, generalmente de dimensiones reducidas que surgieron sobre todo en regiones encajadas entre las montañas. Las condiciones naturales para formaciones más amplias se daban, por el contrario, en la región que más tarde sería Babilonia, en el territorio asirio, en Anatolia central y en la meseta iraní. Muchos de los pueblos que aparecen en la historia antigua del Próximo Oriente como fundadores de grandes imperios (hititas, mitanios, medos y persas) habían alcanzado la unidad étnica e importante densidad numérica mucho antes de su aparición en el cercano oriente.

Al menos desde la época en que se desarrolló la cultura urbana babilónica los intercambios se extenderían a regiones situadas fuera del ámbito estricto del próximo oriente. Los países del Golfo Pérsico y el valle occidental del Indo suministraban importantes materias primas, así como Afganistán, con sus yacimientos de lapislázuli, y otros países producían el cobre necesario para la fabricación del bronce.

En la época situada entre los años 9000 y 6750 se inició en el próximo oriente, donde ya debían existir condiciones climáticas muy parecidas a las actuales, una fase de domesticación de animales y de cultivo de las plantas más importantes, y hacia 6750 la nueva fase está completamente desarrollada. Sus novedades más importantes son la domesticación de la oveja, la cabra, el cerdo y la vaca, la selección y siembra del trigo, cebada y lino. El cultivo del trigo condujo necesariamente a la vida sedentaria y a la formación de comunidades rurales en el momento en que se extendió y entró a formar parte decisiva de la alimentación. El olivo no se daba en Babilonia y sí en cambio la palmera. La fase inicial de la producción de alimentos, hacia 9000, está atestiguada en toda Palestina, en la zona orientada hacia el Mediterráneo y en las regiones más secas del Este (Natufia), en el Líbano, en Siria y en el Kurdistán iraquí e iraní. Un ejemplo típico de asentamiento rural primitivo es Jarmo, al Este de Kirkuk, en las montañas kurdas, y otro asentamiento, acerámico, es Ugarit. Los yacimientos arqueológicos más importantes son Catal-Huyuk y Hacilar en Turquía suroccidental, Mersin y Tell Judeide en Cilicia y norte de Siria, Tell Halaf en Mesopotamia central, Tell Hassuna junto a Mosul, Tepe Sialk en la meseta iraní...

Una y otra vez Tigris y Éufrates han cambiado de curso, y no es de extrañar que en este país se situara el mito del diluvio universal. Los primeros agricultores que se establecieron en Babilonia tuvieron que dar el paso importante, aunque difícil, del cultivo de secano al cultivo de regadío. La aventura de llevar las plantas de las regiones montañosas y próximas al clima diferente de la llanura aluvial y a un terreno regado artificialmente, tuvo éxito. En cuanto aumentó la zona de regadío también lo hizo la producción de lino, y por lo tanto de aceite y fibras de lino. Atendiendo a la cerámica, la prehistoria de Babilonia se divide en tres fases: la de Eridu, considerada como la más antigua vida sedentaria babilónica; la de el-Obed y la fase de Uruk, esta sobre 4000.

Los sumerios eran la fuerza motriz de la época en Mesopotamia del sur, que quizá entraron algún tiempo antes en el país, es decir, lo más tarde en la fase de Uruk (4000). Durante el tiempo en que Babilonia realizaba sus fases de evolución prehistórica tuvieron lugar, en las regiones vecinas del norte y del noroeste, transformaciones que corresponden de modo sorprendente a los acontecimientos observados en Babilonia. El primer texto literario sumerio sobre mitología que ha llegado hasta nosotros pertenece al siglo XXIII a. de C. y la mayor parte de los textos literarios sumerios conocidos pertenece a la última fase de la lengua hablada sumeria: época de Gudea, III dinastía de Ur y los primeros 250 años después de esta dinastía. Esto no quiere decir que la actividad literaria y el interés por la literatura surgieran tan tarde; lo que surgió tarde fue la forma escrita. Desde Sargón de Akkad la lengua acadia suplanta poco a poco a la sumeria, y en los bajorrelieves, los rostros barbudos y de abundante cabellera reemplazam a las cabezas sumerias, redondas y calvas.

(Fuente: "Los imperios del antiguo oriente").


sábado, 16 de febrero de 2019

Códigos legales antiguos



Es muy conocido el código de Hammurabi[i], que distingue tres grupos de población a los que se aplican las leyes: el “hombre”, “señor” o ciudadano libre, los siervos de palacio y los esclavos. Contrariamente a otras legislaciones, el código de Hammurabi no tenía en cuenta la diferencia entre la población sedentaria “acadia” y la población amorrea, cuyas tribus estaban en vías de asentarse, y sus individuos puede que estuvieran obligados solo al servicio militar. Los feudos que eran entregados consistían en una casa, tierras y huerta y no eran hereditarios, pero de hecho pasaban de padres a hijos. La unidad de templo y palacio se había perdido; el templo no era sino una más de las numerosas instituciones de la ciudad y del estado; las violaciones de los derechos de los templos por parte del palacio no son ninguna novedad en Babilonia y los textos de reforma de Urukagina[ii] (rey de Lagash a mediados del s. XXIV) las condenaban. Sin embargo el rey Ibbisin[iii] de Ur, último de Sumeria y Akad, perteneciente a la III dinastía, tuvo que emplear durante la época de crisis de su reinado el tesoro del templo para resolver las necesidades más acuciantes de su ciudad. Los archivos del palacio real de Uruk del siglo XIX muestran que el rey disponía oficialmente del patrimonio del templo para diversos fines. Es significativo que un gran inventario del templo de Nanaya (la diosa Ishtar) de Uruk estuviera guardado en el palacio, a pesar de que unn augurio babilónico condena estas transgresiones reales con estas palabras: el rey llevará posesiones de la casa del dios al palacio, pero Shamash lo verá (Shamash, dios del sol, garantizaba el orden jurídico); pero no se trata ya más que de una fórmula idealista y moralizadora: el augurio, una vez más, sintetiza la realidad. No obstante las donaciones a los templos se siguen produciendo hasta la época de los últimos reyes de la I dinastía de Babilonia. El templo era, a la vez, institución de beneficencia: daba préstamos a personas necesitadas sin reclamar intereses.

Es característico de la secularización del templo que las rentas vinculadas a determinados cargos estuvieran en manos de particulares y fueran patrimonio familiar. Conocemos, desde comienzos de la I dinastía de Babilonia, numerosos contratos de compra o concesión de prebendas del templo. Los cientos de documentos que nombran a las sacerdotisas de la I dinastía de Babilonia muestran contratos de préstamo y de arrendamiento de tierras en los que una sacerdotisa figura como prestataria o propietaria. Estas sacerdotisas constituían un importante factor económico en Sippar durante la época paleobabilónica y en su papel de acreedoras, son la contrapartida femenina del “comerciante” paleobabilónico, que en buena medida se dedicaba al crédito.

De los códigos de Urnammu (2100), Lipiteshtar (Isin, 1934-24) o Eshnunna (unos decenios más antiguo que el de Hammurabi) no se conservan más que copias en tablillas de barro, mientras que el de Hammurabi está conservado en una estela original, que fue descubierta en Susa al haber sido llevada allí por un rey elamita (comienzos del s. XII). Es el testimonio por excelencia de la lengua paleobabilónica clásica. Al igual que otros códigos (ver los citados) está enmarcado por un prólogo y un epílogo. La parte central contiene preceptos jurídicos. El prólogo y el epílogo están escritos en un estilo hímnico, conteniendo 280 artículos que se refieren al derecho civil, penal y administrativo. Veamos algunos de los temas que trata: difamación, prevaricación, hurto, encubrimiento, robo, saqueo, robo con fractura, homicidio, homicidio por imprudencia, lesiones corporales, rapto, situación jurídica de los aparceros del estado, responsabilidad en caso de daños involuntarios en la administración de las tierras, daños causados por animales, tala no autorizada de palmeras, situación jurídica de empresas comerciales, malversación, depósitos financieros, créditos e intereses, situación jurídica de la tabernera, esclavitud y rescate, esclavitud en fianza, evasión de esclavos, compra y reivindicación de esclavos, recusación de la condición de esclavo, alquiler de personas, animales y naves, sus tarifas, infracciones por parte del arrendatario, toros bravos, derecho de familia (precio de la novia, dote, propiedad de la esposa y concubinas, situación de los hijos de estas, divorcio, adopción, contratación de amas de cría, herencia), situación jurídica de determinadas sacerdotisas.

El código de Eshnunna contiene solo 60 artículos y es posible que este y otros influyeran en el de Hammurabi, posterior. En este último algunos artículos son totalmente nuevos: dureza de las penas, frecuencia de la pena de muerte (ahogar, quemar, empalar) o las mutilaciones. Nueva es la ley del talión. Estas innovaciones, al parecer, son de influencia “cananea”.




[i] Se admite el siglo XVIII a. de C. como el de su reinado.
[ii] Como en otras muchas ocasiones, llega al poder mediante un golpe de estado.
[iii] A finales del III milenio a. de C.

viernes, 10 de febrero de 2012

La legión perdida

Bactria, en el alto Amu Daria

A mediados del siglo I antes de Cristo ya hacía tiempo que Roma se encontraba emponzoñada en guerras sin fin entre unos generales y otros, entre unas y otras familias ricas. Adinerado fue, en essa época, Marco Licinio Craso, que tas colaborar con Sila, luchar contra los esclavos al frente de los cuales estaba Espartaco, apoyar financieramente a César, formar triunvirato con él y con Pompeyo, ocupar el consulado en el año 70 a. de C. y gobernar Siria, se enfrentó a un conjunto de pueblos partos siendo estrepitosamente vencido y muerto. 

Una muestra más de que la política romana en el siglo I a. de C. no tenía sentido ideologicamente hablando: alguien que había luchado con Sila y que formaría gobierno con Pompeyo no tendría sentido que financiase a César y colaborase con él en el primer triunvirato. Pero de lo que se trataba en aquel tiempo (y en otros; y no solo en la historia romana) era medrar aprovechando cada circunstancia sin importar la moral o los medios.

Carrhae, actual Harrán en Turquía, era en el sigo I a. de C. una ciudad armenia, en el alto Éufrates, sobre una meseta antes de comenzar los macizos del norte y las llanuras aluviales del sur. En realidad estaba en la misma frontera entre el imperio parto, formado hacía menos de un siglo, y el imperio romano. Allí fue con unos 5.000 hombres y toda la impedimenta, el ricachón Craso, pretendiendo alcanzar más gloria si vencía a aquellos partos que se habían hecho con las tierras de los seleúcidas y antes de los aqueménidas. Era oriente: para Roma, una tierra apetecible por la historia que le había precedido en mucho tiempo a la misma Roma. El carácter pendenciero de la familia de Craso había llevado a su padre y a otros a la muerte, como así mismo ocurriría con su propio hijo, lo que le haría perder toda esperanza.

Entre los años 55 y 54 a. de C. se produjo en el imperio parto (que llegaría a extenderese desde Bactria hasta Mesopotamia y desde el Caspio hasta el Índico) un cambio a la cabeza del estado: como en otras ocasiones, por medio de traiciones y crímenes. Los dos hijos se confabulan para matar al padre; de ello había emergido como rey Mitrídates III, que a su vez sería asesinado por su hermano Orodes II; éste, vencedor de Craso por medio de un ejército parto. Empezaba el calor fuerte en la reigón de Carrhae; era el mes de junio y los cinco mil hombres y varios cientos de adivinos, comerciantes y auxiliares de Craso se acercaban al lugar de la batalla. Plutarco y Plinio nos han dejado referencias inapreciables de aquellos hechos y de las circunstancias y caracteres de los personajes.

Busto de Marco Licinio Craso
La derrota romana fue total; los atemorizados soldados pidieron a Craso que parlamentara con las autoridades partas, lo que así hizo, pero sin resultado, pues resultaría muerto con burla, mientras unos veinte mil legionarios perecían en el campo de batalla y otros diez mil habían sido hechos prisioneros. Sobre éstos investigó a mediados del siglo XX Hasenplug Dubs, llamando "legión perdida" a a quella sobre la que ya nada se supo tras su aprisionamiento. Una ciudad que durante la larga historia China se había considerado por los habitantes de éste páis como poblada por romanos, Li Jien, en el oeste, fue la clave para la teoría del historiador y arqueólogo citado. Por la depresión de Bactria, entre el Pamir y el Hindu Kush, discurre el río Amu Daria (antiguo Oxus), por cuyo valle pudieron haber huído los romanos que pudiesen de entre los prisioneros de los partos. Asentados en lo que hoy es el extremo oeste de China, en la ciudad de Li Jien se centran las investigaciones en la actualidad.

Una epopeya, una osadía, una monstruosidad: la de romanos y partos, que como agentes ciegos del destino se enfrentaron en aquella lejana Carrhae para "proporcionar" la aventura insólita de unos errantes legionarios romanos, veinidos a menos, que lucharían sin cuento por su supervivencia.

martes, 13 de diciembre de 2011

Las comidas en Mesopotamia


Cuando los europeos se habían acostumbrado a las especias que se traían de Asia, y la oposición de los turcos otomanos lo impidió a partir de mediados del siglo XV, tal comercio era tan importante que hubo que buscar nuevas rutas: hacia el oeste y bordeando África. 

Pero muchos siglos antes, los habitantes de Mesopotamia ya utilizaban especias como condimentos para sus comidas, pues no solo les daban mejor sabor, sino que servían de desinfectantes. Las fuentes en escritura cuneiforme en lengua acadia han revelado sorprendentes avances en esta materia, y puede decirse que los sumerios, acadios y otros pueblos de Mesopotamia, por lo menos desde el siglo XXIV antes de Cristo, sazonaban sus comidas, por lo que un cierto refinamiento se había hecho sitio y no solo en los palacios cortesanos. 

Las especias de las que nos hablan las tabillas de barro cocido son muy variadas: comino negro y blanco, menta, coriandro, cañaheja, semillas de berro, mostaza, sésamo, hinojo, cuscuta, sal y aceite, obteniéndose ésta del lino y del sésamo. El comino es una hierba con un tallo finísimo y múltiples ramificaciones, cuyo fruto de descompone en trocitos o en polvo. El coriandro es otra hiberta con hojas y flores; la cuscuta es una planta parásita, generalmente de color amarillo. 

Además del siglo XXIV antes de Cristo (época de florecimiento de Akad) se documenta también el uso de especias dos siglos más tarde en Ur y su área de influencia (durante la tercera dinastía de esta ciudad). Los alimentos sazonados eran el pescado, el queso, la sopa, la carne y las bebidas, sobre todo el vino y la cerveza. Como en Mesopotamia está acreditada la agricultura desde 7000 antes de Cisto aproximadamente (poco después que en algunas regiones de Anatolia y Palestina) aunque la agricultura sistemática fue adaptándose lentamente, en el tercer y segundo milenios ya se encontraban plantas cultivadas para obtener especias. La sal parece que se utilizó más tarde, pero con seguridad durante el primer milenio antes de Cristo.

Las ciudades de Mari, Susa, Ur, Uruk, Umma, Larsa, Nippur, y luego más al norte, siguiendo los valles de los ríos Tigris y Éufrates, conocieron la condimentación de comidas muy variadas y estamos a la espera de que análisis de plantas fosilizadas añadan más información sobre esto, porque lo que aquí decimos procede de fuenes escritas en cuneiforme. J. Bottéro, D. Begidian, E. Ebeling y Julia García Lemberg son algunos de los especialistas que han estudiado este aspecto.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Se acaba el reino de Judá

Un pequeño reino entre Gaza y el mar Muerto, en cuyo extremo norte estaba Jerusalén, va a terminar sus días a comienzos del siglo VI antes de Cristo. Sometido al imperio babilonio en la última etapa de esplendor de este, los habitantes de Judá se rebelaron contra él, por lo que el rey Nabucodonosor II decició aplastarlos en el año 589 antes de Cristo. 

Habían sido conquistados una y otra vez y ahora fueron llevados cautivos a Babilonia, mientras el ejército de este imperio destruye el templo de Salomón. Empieza entonces un viaje de varios miles de kilómetros al norte del desierto sirio, mientras los judíos recordaban Sión. Cuando la comunidad judía reside en Babilonia no se integra -o lo hace solo en parte- en la sociedad caldea, sino que sigue manteniendo sus señas de identidad culturales, sus creencias religiosas, en primer lugar su monoteísmo. Entonces comienzan algunos escribas a redactar un libro que se hará famoso y que solo en parte es una fuente histórica, es decir, muchos de los relatos son fantasías, alegorías, visiones más o menos poéticas o épicas de los antepasados judíos. 

Los escribas se remontan a un personaje que habría nacido en Ur, en la baja Mesopotamia, al que llamaron Abraham, sin que podamos asegurar que sea histórico. Este personaje, que se va a convertir en mítico para las tres religiones monoteístas más importantes (judaísmo, cristianismo e islam) será el primero -según la tradición- que considerará la existencia de un solo dios. Por ello Dios le concede una tierra en Canaán para sus seguidores. Es precisamente aquí donde los escribas relatan el episodio del sacrificio del hijo de Abraham, Isaac, que no se llevará a cabo y que ha sido objeto de repressentaciones iconográficas a lo largo de la historia. 

En el siglo XIII a. de C. otro personaje, coetáneo del rey Ramsés II de Egipto, sería el encargado de salvar a los judíos del Nilo y llevarlos a Canaán de nuevo. El origen de los judíos en Egipto está en su asentamiento allí hacía tiempo a partir de una hambruna que asoló a Palestina. Moisés es uno de los descendientes de esas familias que, en número más o menos grande, huyeron a Egipto. Y tendrá que huir de allí por haber dado muerte a un egipcio que maltrataba a un judío. Entonces los escribas vuelven a otra visión fantástica: Moisés vio en una ocasión un arbusto ardiendo, pero este no se consumía. La voz de Dios salió del arbusto y le encargó que sacase a los judíos de Egipto, a lo que Moisés sería reticente, pues no era persona notable. Dios le prometió su ayuda y Moisés regresó a Egipto. 

¿Como consiguió Moisés convencer al rey de reyes de que debía dejar marchar a los judíos? Moisés recibió poderes de Dios para lanzar sobre los egipcios diez plagas, de las que se salvarían los judíos porque él les había dado la consigna de que manchasen con sangre las puertas de sus casas. El resultado fue que los judíos de Egipto pudieron empezar el regreso a Canaán en lo que la Biblia hebrea llama el Éxodo. Ninguna prueba documental, que no sea la propia Biblia, ninguna prueba arqueológica, demuestran que tal éxodo se hubise dado, pero era la forma que los escribas tenían de explicar a sus contemporáneos que el pueblo judío era el elegido por Dios y que ante cualquier trance, como en Babilonia y ahora en Egipto, saldrían adelante. 

Cuando la Bibliia se redacta entre los siglos VI y V antes de Cristo todos los hechos que relata se habrían producido tiempo antes, pero lo cierto es que muchos no pueden ser tomados por ciertos, ya por fantásticos ya porque no existen pruebas arqueológicas que los avalen. Otros sí, pues se nos dan detalles del Egipto del siglo XIII a. de C., de la geografía del Sinaí, de Canaán y del Nilo.

(Ruinas de Babilonia)

sábado, 26 de noviembre de 2011

Los judíos en Babilonia

 (Ruinas de Babilonia)

Antes de que fuesen liberados por el rey persa Ciro, los judíos estuvieron cautivos en la Babilonia de Nabucodonor II, y en este hecho histórico y el simbolismo que representa se inspiró el autor de la letra del "Va, pensiero", Temistocle Solera, que forma parte de la ópera "Nabuco" de Giuseppe Verdi. Esta es una de sus traducciones:

¡Vuela, pensamiento, con alas doradas;
Vuela y pósate en los cerros,
En las colinas
Donde exhalan su olor suave y tibio
Los dulces aires del suelo natal!
Saluda las riberas del Jordán, 
Las torres derruidas de Sión...
¡Oh, patria mia, tan hermosa y perdida!
¡Oh, recuerdo amado fatal!
Arpa de oro de los vaticinios fatídicos, 
¿Por que pendes, muda, del sauce?
¡Reanima los recuerdos en tu seno
Y háblanos del tiempo que pasó!
¡Que el destino de Jerusalén
Te inspire los acentos
De una triste lamentación
O que el Señor de inspire un canto
Que nos dé fuerza al partir!
Que nos dé fuerza al partir,
Que nos dé fuerza al partir,
¡Fuerza al partir!

martes, 1 de noviembre de 2011

Sargón, rey de Akkad

Yo soy Sargón, rey de Agadé, rey poderoso. Mi madre era una expósita, a mi padre no le conocí. Los hermanos de mi padre gustaban de las colinas. Mi ciudad es Azupiranu, situada en las riberas del Éufrates. Mi madre, la expósita, me concibió, en secreto me llevó. Me colocó en un canastillo de juncos, selló con pez la cubierta que me tapaba, me lanzó al río, que no se levantó contra mí. El río me transportó y me llevó a Akki la corriente de agua. Akki, la corriente de agua, me levantó cuando se hundía su cauce. Akki, la corriente de agua, me tomó como hijo suyo y me crió. Akki, la corriente de agua, me hizo su jardinero. Cuando yo era jardinero, Ishtar me condeció su amor. Y durante cuatro y... años tuve el reino. Goberné, mandé sobre el pueblo de oscuras cabezas. Conquisté con hachas pequeñas grandes montañas, escalé las cordilleras más altas, atravesé las más bajas. Rodeé en un círculo tres veces las tierras del mar. Dilmun capturó mi mano. Subí al gran Der...

...
Que el rey venga detrás de mí, gobierne y mande sobre el pueblo de oscuras cabezas, que conquiste grandes montañas con hachas pequeñas, que escale las cordilleras más altas, que atraviese las más bajas, que rodee en círculo tres vecesa la tierra...


 El texto corresponde al siglo XXIV antes de Cristo, obra de un escriba al servicio de Sargón, militar al servicio del rey de Kish que se levantó contra él y fundó Agadé (Akkad) capital del primer imperio en Mesopotamia. Tras siglo y medio, este imperio se descompondrá en principados, el más importante el de la ciudad de Ur, en manos de su tercera dinastía de reyes. 

El carácter hímnico y poético del relato, que recuerda otros del mundo antiguo (me colocó en un canastillo de juncos y me lanzó al río, recuerda la leyenda del nacimiento de Moisés, en el siglo XIII). Sargón se hace aparecer como salido de una familia humilde para agrandar sus hazañas; el río no le hundió en sus aguas porque estaba llamado a ser un gran rey, que venció a pueblos extranjeros como el de las "oscuras cabezas" (los mesopotámicos llevaban la cabeza rapada entonces) y luego canta sus victorias en un estilo poético que nos recuerda otros textos del mundo antiguo.