viernes, 28 de septiembre de 2018

Hominización en China



Todos sabemos que la historia de homo comienza en África según los científicos han venido confirmando en el último siglo, pero ciertos yacimientos en China han presentado dudas sobre si fue en el continente africano o en el país asiático donde tuvo su origen la especie humana.

Hallazgos en China, según Jaque Qiu, hay paleoantropólogos que están empezando a prestar más atención a los fósiles asiáticos y cómo estos se relacionan con otros de los primeros homínidos. En China y en otras partes de Asia se han encontrado una gran cantidad de restos de la especie homo y consideran que alguna o algunas de estas migrarían a otros continentes a partir de Asia. Sin embargo, otros consideran que no hay evidencias de esto y sí muchas sobre los descubrimientos en África de restos mucho más antiguos, los cuales se repartieron posteriormente por todo el mundo.

En las afueras de Pekín –sigue diciendo Jane Qiu[1]- hay una pequeña montaña conocida como Colina Hueso Dragón donde, en 1929, se descubrió un cráneo casi completo que hoy se sabe tiene una antigüedad de unos 780.000 años; es del llamado “hombre de Pekín”. Pero de África se tienen datos muy anteriores. Muchos se preguntan si los descendientes del hombre de Pekín y otros miembros de homo erectus desaparecieron o evolucionaron hasta convertirse en una especie más moderna. Por su parte, el gobierno está destinando recursos para que en el Instituto de Paleontología y Paleoantropología de Vertebrados de China, se extraiga y secuencie ADN antiguo.

La cosa no se presenta fácil porque la mayor parte de los especialistas consideran que la evolución de homo erectus se produjo en África hace unos 2 millones de años y algo antes de 600.000 años de antigüedad se originó una nueva especie que conocemos como homo heidelbergensis, cuyos restos más antiguos se encontraron en Etiopía. Hace unos 400.000 años algunos heidelbergensis salieron de África hacia Medio Oriente y Europa, formándose lo que conocemos como neandertal; otros se fueron a Asia, convirtiéndose en lo que se conoce como denisovanos, descubiertos por primera vez en Siberia en 2010.

La población restante de heidelbergensis en África evolucionó hasta convertirse en nuestra especie, la que ha perdurado: homo sapiens se habría formado hace unos 200.000 años. Estos aparecen en Eurosasia hace unos 60.000 años, donde sustituyeron a los homínidos preexistentes con una cantidad mínima de entrecruzamiento. Una característica de heidelbergensis –el ancestro común de los neandertales, denisovanos y los humanos modernos- es que tienen rasgos primitivos y modernos. Algunos han considerado a heidelbergesis como una transición entre erectus y sapiens.

Los fósiles chinos muestran que entre 900.000 y 125.000 años atrás, el este de Asia estaba poblado por homínidos a medio camino entre erectus y sapiens. Parecen incluso más avanzados que erectus, pero no encajan en ninguna de las categorías que se conocen. Algunos los han agrupado junto a los heidelbergensis, puesto que los más antiguos restos (dos cráneos descubiertos en Yunxian (Hubei) se remontan a 900.000 años. Incluso algún especialista ha llegado a decir que heidelbergensis se originó en Asia antes de extenderse a otros continentes. Hoy, aún aportando los que trabajan en Asia novedades inquietantes, la comunidad científica sigue creyendo que el origen de nuestra especie está en África, por lo que el título que figura abajo es más bien una llamada a la curiosidad que otra cosa.



[1] “China está reescribiendo el libro de los orígenes humanos”, Revista Nature, 18 de julio de 2016.

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