domingo, 9 de diciembre de 2012

El ciudadano Braschi y la Revolución

El parque Jouvet en Valence-sur-Rhône
A finales de agosto de 1799 moría en la ciudad francesa de Velence-sur-Rhône un ciudadano italiano de apellido Branschi. Al año siguiente Napoleón Bonaparte dio autorización para que su cadáver se trasladase a Roma.

El ciudadano Braschi había nacido en Cesena, pequeña ciudad del nordeste de Italia que había sido recuperada por el papa en la segunda mitad del siglo XIV tras el gobierno del condotiero Ordelaffi y más tarde estuvo bajo el gobierno de Malatesta, uno de los mecenas con los que ha contado Italia en la baja Edad Media. 

Braschi era un noble que, eligiendo la carrera eclesiástica, estudio con los jesuítas y luego en la Universidad de Ferrara. Debido a su origen familiar y a estar emparentado con jerarquías eclesiásticas, llegó a ser secretario del papa Benedicto XIV. Luego alcanzó nuevos oficios, siempre en la burocracia papal. Llegó antes a ser cardenal que obispo (1773 y 1774 respectivamente), poco antes de que fuese elegido papa y adoptase el nombre de Pío VI.

Los años de su pontificado le obligaron a lidiar con las grandes transformaciones que se produjeron en Europa, aún antes del estallido de la Revolución Francesa. Él mismo estuvo influido por algunas ideas ilustradas, como favorecer a la agricultura, realizar obras públicas,incentivar el arte y la cultura. Pero en lo que un clérigo romano no podía estar de acuerdo es en la supresión de la compañía de Jesús, que decretó su antecesor Clemente XIV, con el cierre de cientos de monasterios en países católicos como Austria, Toscana, Nápoles y no católicos como Suecia. También los ilustrados españoles veían con malos ojos la ociosidad del clero regular, mientras que sí consideraban útil al clero secular. 

Y en estas se encontraba Europa cuando el ciudadano Braschi fue elegido papa. Empezó entondes una activa labor diplomática para frenar tanto la secularización de muchas propiedades esclesiásticas como las ideas revolucionarias provenientes de Francia. Napoleón Bonaparte fue verdaderamente su enemingo, aún antes de proclamarse emperador, pero ya antes vio como parte del clero francés, galicano y deseoso de acomodarse al nuevo régimen, hacía caso omiso a las orientaciones del papa. 

Algunos territorios franceses sobre los que tenía jurisdicción el papa (Aviñón y Venaissin, en la Occitania) fueron ocupados por las autoridades revolucionarias. En 1796 Napoleón ocupó Rávena y Bolonia, amenazando los territorios papales en el centro de Italia. Al año siguiente el militar corso ocupó las ciudades de Faenza, Ímola y Forlí, en el nordeste de Italia y luego Ancona, en la costa adriática, un poco más al sur. También fue forzada a rendirse la ciudad de Lugo, en la región de Emilia-Romaña. 

Bonaparte no paró hasta que declaró la República Romana (adiós a la monarquía pontificia) estableciendo un régimen liberal que en nada coincidía con el tradicionalismo papal. Las tropas francesas entraron en Roma a mediados de febrero de 1799, siendo apresado el papa Pío VI. Fue llevado a Florencia y a Siena, luego a Francia hasta Valence-sur-Rhône, donde vivió como prisionero. Allí moriría el ciudadano Braschi y, al parecer, así se hizo constar por parte del funcionario que acreditó su muerte, sin alusión alguna a su condición de papa.

Estos episodios no tendrían mayor importancia histórica si no fuera porque revelan hasta que punto la revolución chocó fuertemente con poderes que se consideraban universales. El despotismo napoleónico venció a otro despotismo, como más tarde sería vencido aquel.     

sábado, 8 de diciembre de 2012

Tres pintores catalanes

Torroella de Montgrí, de Gimeno

Boadilla del Monte, en la provincia del Madrid, cuenta con la sala de arte de la Fundación Banco de Santander, en la que se encuentran importantes obras de pintores y escultores de muy diversas épocas. Aquí vemos obras de tres pintores catalanes que desarrollaron su labor durante buena parte del siglo XIX.

Pertenecientes a tres generaciones consecutivas y muy próximas entre sí, entre el nacimiento del primero y el del tercero solo median treinta y dos años, tienen en común su preferencia por el paisaje, pero sus trayectorias vitales son distintas, su éxito también distinto, y las técnicas, aunque influyendo uno en los otros, también matizadamente distintas. 

Modest Urgell nació en 1839 y conoció en París a Courbet; fue un paisajista que tuvo éxito muy pronto y son características sus marinas, pero también los paisajes en los que dominan la soledad y los ambientes rurales de colores terrosos. Especial me parece un paisaje en el que se ve una ermita con escaleras, el campo y un amplio cielo nuboso.

Frances Gimeno, nacido en 1858, prefiere el vivo colorido, tanto en el retrato como en sus obras de género y en el paisaje. Reconocido tardíamente, da menos importancia al dibujo.  

"La aldea" de Urgell

Martí de Alsina, nacido en 1826, fue un pintor realista cuya principal obra es el paisaje observado del natural. Uno de sus discípulos fue Urgell, al cual citamos antes. De famlia humilde, fue dibujante en Mataró, y allí se dedicó a retratar a los personajes que pagaban sus obras. Su vocación fue la región catalana del Maresme, en el nordeste catalán, comarca asomanda al mar y constreñida por la cordillera costera. Martí de Alsina conoció bien las poblaciones de Arenys, Pineda, Canet, El Masnou...

Su visita a París en 1848 le influyó absolutamente; visita el Louvre y conoce a Courbet, el pintor realista por excelencia. Dedicado a la docencia, se hace republicano y se compromete con el progresismo de la época, sobre todo con motivo de la revolución española de 1868. Su realismo no está exento de romanticismo, pues uno de sus temas preferidos es el relacionado con la resistencia española en la guerra de 1808. A partir de 1865 empieza una serie de obras que tienen como tema ese hecho histórico, uno de cuyos ejemplos es "El sitio de Gerona", quizá no acabada.

El colorido se mezcla con las tonalidades negruzcas, el desorden, la ausencia del dibujo, contribuyen a la sensación de caos que toda batalla implica. El fragor, el agitarse los soldados, las banderas y edificios al fondo...

"El sitio de Gerona de 1809"

viernes, 7 de diciembre de 2012

La biblioteca de San Carlino

San Carlos de las cuatro fuentes (Roma)

Francesco Borromini fue el más exagerado arquitecto barroco que imaginarse pueda. Queriendo romper con el orden clásico, que quizá estaba agotado por un tiempo, retorció las formas y las fachadas, volteó los elementos, complicó las plantas, dislocó entablamentos y dio un aspecto teatral a sus edificios, más para satisfacer a los sentidos que para rendir culto a la razón, como tantas veces se ha dicho.

La iglesia que en Roma llaman San Carlino le fue encargada en la década de 1630, pero se terminó bastante más tarde, así como el convento anexo, expresión de una piedad muy barroca que tiene sus máximas expresiones en Italia y España. Como la arquitectura barroca nace en Roma, allí llegaron a ensayarse las más audaces ideas, sobre todo por obra de una Iglesia que, acosada desde muchos frentes, quería demostrar su poder y su presencia. Los edificios religiosos habían de ser los más monumentales, los más llamativos, los más hermosos según la forzada estética de la época. 

Ahora se han recuperado unos 14.000 volúmenes de su biblioteca, propiedad de los monjes trinitarios, entre los que se encontraron muchos vascos. El trabajo ha sido extraordinario tras muchos años de catalogación, siendo muchos de ellos anteriores al siglo XIX. También han sido recuperados varios incunables y otros libros del siglo XIX en adelante. En la biblioteca se conservan los libros donados en el siglo XIX por don José Benavides, obispo antequereano que vivió entre la mitad de dicho siglo y los primeros años del XX.

La adaptación de la biblioteca, al parecer, ha exigido reformas que modifican la original concepción de Borronimi, pero un interés añadido entre los fondos es que los libros están escritos en varios idiomas: latín, italiano, castellano, vasco, catalán, japonés y chino. Las ediciones son italianas y francesas pero también españolas y americanas.

En 1667 Borromini se quitó la vida: ¿consecuencia del éxito que tenía Bernini en demérito suyo? ¿Consecuencia de su carácter complejo y atormentado? Quizá haya sido un momento depresivo, quizá un lance fortuito, quizá una decisión pensada más de una vez. El caso es que el genio de Borromini está fuera de toda duda. Ahora, la recuperación de una biblioteca valiosísima, que parece se abrirá al público en el año 2013, nos compensa de ello.

El paisaje nevado

"Paisaje nevado" de Renoir

Ahora se llama plaza de la Concordia, pero durante la revolución de finales del siglo XVIII de "concordia" nada: allí estaba instalada la guillotina y por ella pasaron unos cuantos. Con razón los posteriores querrían que la plaza no recordase los horrores cometidos, sino hacer una llamada a la reconciliación de los espíritus.

En la plaza de la Concordia de París está el Museo de l'Orangerie, donde se conservan obras de Cézanne, Modigliani y Renoir, entre otros. Este último, entre 1870 y 1875, pintó el "Paisaje nevado" separándose de las tonalidades coloristas que siempre le caracterizaron. No es el único paisaje nevado de Renoir, pero sí el más poético -a mi parecer- el más logrado a la hora de transmitir un estado de ánimo determinado, de gran originalidad.

Son muchos -y Renoir uno más- los que viviendo en un ambiente de artesanos y artistas, eligen la profesión, pero al contrario que Degas (por ejemplo) Renoir perteneció a una familia humilde. Cuando conoció a Monet y a otros impresionistas dejó su profesión como decorador. Cuando pintó la obra que aquí comento había empezado a exponer en los salones que anualmente reunían a los artistas. Y es curioso que su obra no está compartimentada por etapas, pues al mismo tiempo que pinta el paisaje nevado con un predominio total de los colores fríos, pinta también "Le Moulin de la Galette", donde el colorido es mucho más abundante y vivo, como en el caso de su autorretrato, también de la misma época.

En la siguiente década, sin embargo (1880) abandona en cierto modo la técnica impresionista y el dibujo se hace más firme: "Las grandes bañistas", obra que nada tiene que ver, en cuanto a colorido, con el paisaje que aquí comento.

Naciendo pobre llegará, después de un reconocimiento indudable, otra vez a la pobreza. Luego de nuevo el éxito como pintor; luego la primera guerra mundial y la muerte de su esposa, pero siguió pintando.

martes, 4 de diciembre de 2012

Alrededor de la mesa

"By the table" (óleo, 1872)

Un bodegón y retratos pintó, en esta obra, Henri Fantin-Latour en 1872. Es un cuadro grande, de 160 por 225 cm., que se conserva en el museo d'Orsay (París). El autor vivió influido por el romanticismo, el realismo, el impresionismo, en realidad todas las vanguardias del siglo XIX. Nacido en una familia de artistas, se formó con Courbet y luego estuvo muy cerca de Manet, aunque su estilo es muy distinto. Fue ante todo un gran retratista.

En la obra de arriba representa, sentados y de izquierda a derecha, a Paul Verlaine, Rimbaud, León Valade, Ernest de Hervilly y Camille Pelletan; de pie, en el mismo sentido, Pierre Elzear, Emile Jean y Aicard Blémond.

Verlaine era más joven que Fantin-Latour, pero murió antes que él. Poeta verdaderamente bohemio y revolucionario desde el punto de vista estético, influyó luego en Rimbaud, otro genio precoz que dejó de escribir poesía pronto y cuya temprana muerte está ligada a su vida desordenada y aventurera. Valade también se dedicó a la literatura, siendo amigo de Verlaine y de Rimbaud. Escribió para teatro, poesía y fue traductor. Hervilly fue periodista, poeta y dramaturgo, mientras que Pelletan, ante todo periodista, se destacó por la oposición al emperador Napoleón III; verdadero revolucionario, fue sin embargo inconstante, cambiando de opción política en busca siempre de la radicalidad. 

El ambiente artístico francés, y más concretamente parisino, fue activísimo durante el siglo XIX, con propuestas contínuas en todos los campos del arte; también de la literatura. En realidad todos los personajes citados estuvieron influidos por los aires revolucionarios de 1830, con la monarquía orleanista, pero sobre todo por los de 1848, aunque no todos tuvieron preocupaciones sociales. Algunos vivieron con más ardor que otros la oposición al segundo imperio y también vivieron los titubeantes inicios de la III república francesa y su evolución posterior, incluso en algún caso hasta la influencia del político radical francés Clemenceau. 

Inconformistas, bohemios algunos de ellos, desordenados en sus vidas privadas (aunque no todos) y aventureros (el caso de Rimbaud quizá sea el más acusado), estuvieron penetratos de la poesía modernista y del naturalismo de Zola. Estuvieron informados de lo que se hacía, en el campo del arte, al momento, vivieron apasionadamente y murieron jóvenes algunos de ellos, como si no quisieran ser aventajados en esto por algunos románticos anteriores. 

En la obra de Fantin-Latour se les representa sobriamente, como burgueses, y lo eran casi todos ellos, aunque renunciasen a la vida ordenada de un rico comerciante o un prestigioso abogado. Algunos parecen absortos, otros se comunican levemente; todos ellos parecen posar, aunque están en una velada literaria por el libro abierto sobre la mesa. Rimbaud, el más joven, observa a Verlaine, quizá con una admiración que no se corresponde con las amarguras que este último padecería por causa de aquel.

lunes, 3 de diciembre de 2012

San Vítor en Parada de Sil

Cañón del Sil en Parada de Sil (Ourense)

En el límite norte de la provincia de Ourense, al borde del cañón del Sil, se encuentra el municipio de Parada, y muy cerca el yacimiento de San Vítor. El yacimiento consiste en 47 sepulturas de las que 12 han sido descubiertas recientemente. Algunas de las tumbas aparecieron cerradas con losas originales, según explicó la antropóloga Olalla López Costas. También se han encontrado algunos materiales de uso doméstico.

Se empieza en el sendero que conduce a la izquierda hacia la hondonada del Sil, al fondo roquedos que donotan la erosión y arbolados, un cortafuegos, viñedos en socalcos, al fondo el Sil y en la ladera las sepulturas rupestres y los cimientos de una capilla, con sus lajas, huesos, cerámica, tejas y un real de vellón encontrado del siglo XIV. Cerca está el monasterio de Santa Cristina, con su entrada arborescente y su claustro.

Las excavaciones comenzaron en 2010 y continuaron al año siguiente: ¿se trata de una comunidad rural arraigada aquí? Los restos son de época medieval: una piedra de molino, cerámica, quizá de los siglos IX al XI, y aún quedaron restos de época romana. Todo hace pensar que el lugar fue habitado durante mucho tiempo, de forma más o menos continuada. Las sepulturas están labradas en roca viva, rupestres por lo tanto. Según los expertos que han trabajo en el yacimiento, aunque sepulturas como estas se encuentran en otras partes de la península, algunas de San Vítor presentan una particularidad: a los pies de algunas sepulturas hay una prolongación y, en dos de ellas, un espacio cuadrangular (¿osarios?) por lo que quizá estas sepulturas fueron reaprovechadas.

En la parte más alta se sitúan los cimientos de una capilla; cerca, cuatro sepulturas de las cuales una dentro de unos muros. Se trata de una de las mayores necrópolis rupestres conocidas hasta el día de hoy en Galicia. Alrededor, el rumor del viento, un cielo casi siempre limpio y el ambiente solitario que buscaron los monjes medievales. (Ver paradadesil.es/svitor-e).


Sepulturas rupestres
(fotografía tomanda de "Antigua y Medieval")

domingo, 2 de diciembre de 2012

Noticias de Stonehenge


Al sur de Inglaterra se encuentra el conocido crómlech de Stonehenge, un conjunto megalítico que remonta su antigüedad quizá a 2800 años antes de Cristo, y que fue utilizado y modificado a lo largo de casi mil ochocientos años. Piedras azules y otras de arenisca componen lo que aún conservamos de Stonehenge. Las azules fueron importandas de Gales, quizá a unos terscientos cincuenta kilómetros de distancia del lugar donde se encuentra el yacimiento, transportadas en barcazas, subiendo el curso de algunos ríos y haciéndolas rodar por tierra. 

La revista "Antiquity" ha publicado las opiniones de Tim Darvill, el cual considera que, contrariamente a como hasta ahora se ha tenido por cierto, los constructores de Stonehenge empezaron colocando las piedras más grandes y luego las más pequeñas. También opina que las sociedades antigüas no emplearon cientos de años en la construcción de Stonehenge; otra cosa es que el conjunto se modificase o se abandonase parcialmente para volver sobre él. De esta opinión es también Robert Ixer, el investigador que descubrió el origen de las piedras azules.

El lugar de Wiltshire sería el elegido para construir este calendario solar que permitiría a los hombres de la edad del bronce conocer el paso de las estaciones según los alineamientos del sol y la luna en relación a Stonehenge. En el centro del munumento se encontraba una estructura en forma de U de piedras azules y alrededor hay grandes megalitos formados por piezas clavadas verticalmente en el suelo y otras a modo de dintel (piedras de arenisca) que para estar más seguras se encajaban entre sí de forma parecida a como lo hace un enchufe en la pared. Alrededor de la construcción en forma de herradura (en el centro) hubo otro anillo de piedras azules.

Las investigaciones que Darvill realizó a partir de 2008 dieron nueva luz sobre este yacimiento. Como otros con anterioridad, parece que la primera vez que una comunidad se asentó en Stonehenge con el fin de construir el megalito es en torno a 5000 años de antigüedad: aquellos seres cavaron una zanja y un montículo circulares de unos 110 metros de diámetro. Esta obra no nos permite saber gran cosa, pero cuatrocientos años más tarde un pueblo neolítico levantó las piedras de arenisca en forma de herradura labrándolas a partir de una cantera de la zona. Las piedras azules más pequeñas fueron traídas de Gales y movidas según las rectificaciones que eran necesarias para el fin propuesto (si es que se confirma que se trataba de un observatorio astronómico).

Pero esto no es todo: Brian John no está de acuerdo con las interpretaciones de los experetos citados con anterioridad, por lo que Stonehenge aporta noticias cada poco tiempo, pero quizá estemos lejos de un consenso que permita conclusiones más o menos fiables. Algunas cosas, sin embargo, parecen claras.

Pintar la noche

"Cazadores furtivos" (1871)

John Atkinson Grimshaw tiene una etapa prerrafaelista, pero luego hay que incluirlo en el romanticismo, y por los estudios de luz, bien pudo inspirar a los impresionistas. El cuadro de arriba es un óleo de 50 por 68 cm. que corresponde a una colección privada.

Sus temas se repiten en cuanto a las atmósferas en que los envuelve, pero son de una extraordinaria variedad con el común denominador (salvo excepciones) de la noche. Puertos y embarcaciones, la luna y el agua, calles empedradas, edificios iluminados, brumas y nieblas, árboles y bosques, cielos borrascosos, amaneceres, misterio, mansiones rurales, mujeres aladas en la noche, senderos, ciudades y paisajes rurales, horizontes, paisajes costeros, ruinas, caminos que se alejan, casonas, puentes, carruajes y ambientes poéticos.

Una clara influencia prerrafaelista tiene en varias obras donde representa mujeres aladas en la noche, con un aire poético y misterioso, y también en la obra titulada "La dama de Shalott", pintada en 1875. Este tema volvería a ser tratado por John William Waterhouse (1888), inspirado, como Atkinson, en la Edad Media, y a su vez en el poema de Tennyson de 1832. La dama de Shalott, encerrada en una torre, se dedicaba a tejer día y noche. Cuando pudo escapar se hizo con una barca, que es como aparece la dama representada tanto en la obra de Atkinson como en la de Waterhouse.

Los pintores prerrafaelistas tienen en común con los románticos el gusto por lo misterioso, por la Edad Media, época que consideran heroica, donde el honor y el amor cortés eran la norma en su mentalidad. Admiraban las ruinas que quedaban de aquella época, las pintaban, se recreaban en ellas, imaginaban una Edad Media que no se correspondía muchas veces con la realidad, a la que envolvían en un aura poética.

Museo Interactivo de la Historia en Lugo


El Museo Interactivo de la Historia, en Lugo, es un proyecto innovador -dicen sus arquitectos- en su arquitectura y en la futura instalación museográfica. Arquitectura y paisase se combinan. Según informa "La Voz de Lugo", abrirá sus puertas dentro de un mes aproximadamente. Una de las salas se dedicará, no obstante, a arte contemporáneo. 

De acuerdo con la idea de que un museo debe estar incardinado en la sociedad a la que sirve, se establecerán unidades didácticas para los visitantes, sobre todo escolares y habrá una zona reservada para exposiciones temporales. 

Si bien la ciudad de Lugo adquiere importancia durante la época romana, por lo que se conservan mumerosos restos de dicha época, entre los que destaca la muralla (más que un resto es una obra de ingeniería muy bien restaurada y que sirve de símbolo a la ciudad), también jugó un papel de relativa importancia durante la Edad Media, sobre todo a partir de su repoblación (seguramente varias repoblaciones) en los primeros siglos medievales.

La recuperación de buena parte de la ciudad para los ciudadanos, con espacios peatonales, plazas, jardines y parques, la eliminación del tráfico rodado en parte de la misma y la modernización de algunas zonas, la ciudad contará ahora con este museo, aunque su gestión privada puede que alerte a más de uno.

Vigo y la guerra mundial


En 1873 se estrenaba en Vigo -según leemos en "La Voz de Galicia"- la conexión telegráfica con Inglaterra a través de un cable submarino que explotó durante casi un siglo la empresa británica Eastern Telegraph Compay, que en Vigo sería conocida como El Cable Inglés. Otro cable posterior todavía se puede ver en Alcabre durante la bajamar. En la calle Real tuvo su primera sede la empresa británica.

También los alemanes tuvieron su Cable en Vigo (Deutsche See Telegraphensgesellscraft). Un investigador, José Ramón Cabanelas, aprovechando la información inédita de un trabajador de la empresa inglesa, ha podido llegar a ciertas conclusiones sobre el nido de espías que fue Vigo durante el último año de la guerra civil española (1938-1939) y el comienzo de la II guerra mundial. Eran muchos los telegramas que se enviaban desde Alemania a Japón por parte de las autoridades nazis alemanas, que estaban preparando la invasión de Bélgica y Francia y pretendían también extenderse hacia el este, comprometiendo a Japón contra la Unión Soviética. Los telegramas llegaban desde Hamburgo a Vigo.

Hasta ese momento la empresa inglesa utilizaba el cable submarino para enviar mensajes desde Europa a América. "Tales telegramas", dice el trabajador vigués al servicio de la empresa británica, hablando de la preguerra europea, "eran los que más nos traían de cabeza, pues en su mayoría constaban de cientos de palabras en grupos de cinco letras en lenguaje cifrado". El cableado submarino de la Alemania nazi, inferior en extensión, calidad y seguridad al inglés -dice José Ramón Cabanelas- no tenía línea hasta Japón, y precisaba de los servicios de España, país que se alineó con las potencias fascistas desde el primer momento.

La intensidad del intercambio germano-nipón a través de Vigo se acentuó a partir del último año de la guerra de España, pero los servicios secretos británicos no lo ignoraban. Von Ribbentrop, ministro de exteriores nazi, negociaba con la URSS el reparto de Polonia al mismo tiempo que trataba de comprometer a Japón en el futuro conflicto. El autor de la investigación destaca la figura de Roderick Price Mann, responsable del Cable Inglés que no se quiso marchar de Vigo cuando la línea fue ocupada por los nazis, pues se había casado con una viguesa, viviendo en Baiona, localidad cercana a Vigo, hasta su muerte en 1985.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Un cerro con historia

Foto antigua del Tossal de la Cala

Entre dos playas, en Benidorm, se encuentra el cerro del Tossal, con un yacimiento arqueológico que habla de las guerras en época romana. Los estudios que se han hecho recientemente lo sitúan en el siglo I antes de Cristo, en plenas guerras civiles de la república romana, aunque hasta ahora se creía que su antigüedad era mayor. 

Sertorio fue uno de esos generales romanos que hicieron de la península Ibérica su escenario preferido para dirimir las diferencias con otros generales romanos, con los pueblos indígenas que le fueron hostiles y con el propio Senado. De familia humilde, una vez en la cumbre del ejército romano se enfrentó al dictador Sila, que según la historiografía al uso representaba los intereses aristocráticos. Si bien Sertorio y Mario tenían una ideología distinta, que podríamos decir más "popular", en realidad lo que se dirimía en aquel siglo era el prestigio y el poder de un general u otro. 

Los seguidores de Sertorio ocuparon varios enclaves en los puntos elevados del Mediterráneo (informa "Antigua y Medieval") que les sirvieron para recibir abastecimientos de sus aliados, varios pueblos indígenas de la península Ibérica. Uno de estos enclaves fue el Tossal de la Cala, cuya importancia empezaría en el siglo I antes de Cristo. Según la profesora de Arqueología de la Universidad de Alicante, Feliciana Sala, a estas conclusiones se ha podido llegar después del estudio de la cerámica encontrada, objetos de hierro, huesos y vidrio, obtenidos entre los años cuarenta y ochenta del siglo pasado. Los últimos trabajos han sido llevados a cabo por la arqueóloga Sonia Bayo, detectando objetos como pila (singular pilum) o lanzas que utilizaba el ejército romano, cerámica de uso militar, stylus (pieza utilizada para la escritura) y otros. 

Ello no quiere decir que en este yacimiento no se hayan localizado piezas íberas anteriores, como una imagen de la diosa de origen fenicio Tanit (hoy en el Museo Arqueológico de Alicante). El cerro del Tossal formaba parte -según los estudios realizados- de una cadena romana de enclaves militares costeros ubicados en la comarca de la Marina, siempre sobre acantilados y calas de difícil acceso, siendo la base principal de Sertorio en la costa mediterránea Dianium (Denia) a donde llegaban desde Cilicia (en la península de Anatolia) sus aliados.

Los contestanos fueron principales aliados de Sertorio, ocupando un territorio nunca fijo entre las actuales provincias de Alicante y Murcia. Más al norte se encontraban los edetanos, al oeste los oretanos y al sur los bastetanos. Los ríos Júcar y Segura puede que fuesen las fronteras norte y sur de aquellos contestanos amigos de Sertorio. Tras intensas labores arqueológicas han salido a la luz diecisiete estructuras arquitectónicas del antiguo asentamiento, y aún queda por excavar. Metelo Pío en el 79 antes de Cristo y Pompeyo en el 76, llegaron a la península para someter a Sertorio, que desde entonces casi no hizo otra cosa que cosechar derrotas. Curiosamente -como en tantas ocasiones- un colaborador de Mario, Marco Perpenna, y por lo tanto del mismo "partido" que Sertorio, le traicionará y así terminará sus días este guerrero que casi se puede considerar hispano.

La obra de Pontormo

Como en otros muchos casos el nombre de la población designa a un artista italiano. Pontormo se encuentra cercana a Empoli, en la Toscana, y por lo tanto cerca de Florencia. Por el nombre de la población se conoció a Jacopo Carrucci, que desarrolló su obra durante la primera mitad del siglo XVI. Jorge Vasari le dedicó una pequeña referencia en sus "Vidas", pues Pontormo fue aprendiz en el taller del artista y escritor. Luego estuvo trabajando con Andrea del Sarto, al servicio de la familia Médici y, conociendo la obra de Miguel Ángel y de Durero, realizó dibujos de gran mérito que están en la estética de los citados, pero también de Leonardo y otros artistas del renacimiento italiano.
  
Los temas religiosos y los retratos son propios de su primera obra; entre estos últimos destaca el que hizo de Cósimo el viejo en torno a 1520. Se trata de un óleo de 86 por 65 cm. que se encuentra en la Gallería de los Uffizi (a la izquierda). 

A partir de 1520 empieza a pintar madonnas con estéticas diferentes: más hieráticas unas y más movidas y naturalistas otras; también otros temas religiosos, retratos elegantes y luego oscurece su paleta: entre las obras de esta última característica destacan el retrato de María Salviati (madre de Cosme de Médici) "Dos amigos", y el retrato de Alessandro de Mécici, último de la familia que gobernó en Florencia (óleos el primero y el tercero, pero no conozco la técnica en el caso del segundo). Se encuentran en la Gallería de los Uffizi, Colección Vittorio Cini de Venecia, y en el Philadelphia Museum of Art respectivamente. 

De esta época es también su "Noli me tangere", tema muy recurrente en la pintura sobre la visita a la tumba de Jesús de María Magdalena que, al verla vacía, va en su búsqueda. Al encontrarse con un jardinero le pregunta por el cuerpo sepultado, momento en que Jesús revela su identidad al tiempo que le dice la frase que da título a la obra. Este mismo tema lo pintaron varios artistas del siglo XVI (Tiziano y Correggio entre otros) Polidoro da Caravaggio en el XVII y Rizal en el XIX. La obra de Pontormo  del título citado es de 1530 y pertenece a una colección privada.

                                                                    "Noli me tangere"

Entre 1519 y 1520 decora la villa de los Médici en Poggio a Caiano, en la provincia de Prato (Toscana) en una de sus colinas. En el salón decora la bóveda de cañón y en los muros pinta al fresco el tema de Vertummo y Pomona, dioses de la mitología romana: el primero parece que encarca el paso del tiempo que permite el cambio de las arborescencias, y la segunda es la diosa de la fruta. 

Más tarde pintó en la capilla Capponi (una familia rica de la época), que se encuentra en la iglesia de Santa Felicita (Florencia). Aquí se encuentra un cuadro monumental (313 por 192 cm.) con el tema del descendimiento de Jesús de la cruz: se trata de un óleo sobre tabla pintado en 1528. El colorido es suave y cálido, las ropas vaporosas y los personajes se amontonan en un intento colectivo por ayudar al descendimiento. Algunos personajes adoptan posturas muy novidas, estando la figura de Jesús en escorzo.

Detalle del "Descendimiento"
De entre 1515 y 1520 son algunos dibujos, ejemplo de los cuales es el de "Dos figuras masculinas mirándose en un espejo y un putto". Con lápiz negro, tonos blancos y grises-verdes sobre papel preparado, tiene unas dimensiones de 42,2 por 27,2 cm. y se encuentra en el Städelsches Kunstinstitut de Frankfurt (ver abajo). Otro ejemplo es el "Estudio de Francesco Guardi como alabardero" (1529-1530) que se encuentra en la Gallería de los Uffizi.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Roma e islam en León

Parte de las termas romanas bajo la catedral de León

El "Diario de León" informa que la cripta de la catedral de dicha ciudad guarda los restos de la Porta Principalis Sinistra y parte de las termas romanas, cuyas dimensiones eran superiores a las de la Pulchra. La Porta Principalis daba paso al campamento de la Legio VII. Estas termas romanas se encontraron en el siglo XIX pero ahora están siendo investigadas.

La cripta de la Porta Principalis tiene un gran intrés, pues los restos arqueológicos que se conservan son también de época medieval. Se han encontrado unas doce mil piezas en las diversas estratigrafías, lo que demuestra que León siguió teniendo importancia en época de la tardorromanidad, y de hecho cuando el pequeño reino asturiano pueda, trasladará allí su corte quizá a principios del siglo X. Se ha encontrado una basa de origen romano que se reutilizó para construir la catedral románica y en la que hay una inscripción: Cristo está aquí; se han encontrado también más de setenta monedas (treinta correspondientes al alto imperio, treinta del bajo imperio y dos medievales), una pechera romana en bronce y restos de cerámica medieval islámica de época omeya, en torno al siglo X, lo que quiere decir que, aún en manos cristianas, la moneda que era valorada era la musulmana, dado el mayor desarrollo económico del islam cordobés que los reinos cristianos del norte de la península Ibérica.

Ahora se cerrará al público la excavación, estando previsto un sistema para que se pueda ver con la debida protección. No obstante existe cierta indecisión por parte de las autoridades acerca de la posible apertura, más pronto o más tarde, de nuevo, para el público.

Juderías de Galicia

Calle de la judería de Ourense

El artículo de María Gloria de Antonio viene a completar lo mucho que ya se ha publicado sobre los judíos en Galicia. En su caso sobre la distribución urbana de la minoría judía en Galicia, que se localizaba bien dentro del recinto urbano amurallado o en una zona segura de la ciudad.

La autora distingue las juderías en torno a una calle única (Ribadavia); comunidades viviendo dispersas por toda la ciudad pero con tendencia a agruparse en una calle principal (Ourense); o comunidades de las que se conoce la existencia de judíos pero no donde se situaban en la ciudad. Además de las citadas habla de las juderías de A Coruña y Allariz, estando todas documentadas en el siglo XV, aunque la de Allariz ya aparece citada en 1289 (Carta de avenencia).

La conflictividad fue la norma, por mucho que se hable de la "convivencia" de tres credos religiosos en la España medieval. En Allariz se intentó dar, por medio de la citada Carta de avenencia, solución a los problemas entre cristianos y judíos, acusados estos de interferir en las ceremonias religiosas de los primeros y al revés. Entre otras medidas se acordó el apartamiento de los judíos a un barrio separado, de forma que no pudiesen salir de él ni siquiera para comerciar. También se prohibió a los cristianos vivir en la judería. El único espacio al que los judíos podían acudir era a las puertas de la ciudad, pero solo para recibir mercancías.

La judería de Allariz se encontraba en la ladera que conducía al castillo, cerca del convento de Santa Clara, por lo tanto en la parte alta de la villa. La de Ribadavia se recoge en la crónica de Froissart, que relata el asalto que sufrió al villa en el año 1386, cuando se resistió al avance de las tropas del duque de Lancáster hacia Castilla, que aspiraba a que su esposa fuese reconocida reina como hija de Pedro I. Las fuentes revelan los contratos de foro y ventas de casas propiedad del monasterio de Santo Domingo: en 1570 el conventó aforó -siempre según la citada autora- una casa sita en la calle de la judería y en 1577 se renovó el foro anterior. La calle de la judería se iniciaba en la plaza Mayor y terminaba en la iglesia de la Magdalena.

La judería de Ourense se encontraba en la Rúa Nova, aunque había judíos dispersos por otras partes de la ciudad. María Gloria de Antonio habla de tres etapas en la constitución de la judería orensana: hasta julio de 1484 en que los judíos fueron reunidos en la sinagoga para advertirles que en el plazo de tres días se señalaría la zona de la ciudad que se convertiría en judería; la segunda etapa caracterizada por la dispersión de los judíos por varias partes de la ciudad, entre julio de 1484 y mayo de 1487 (en esta última fecha se dictan las normas para apartar a los judíos); la tercera posterior a 1487, en que las autoridades proceden a un nuevo traslado de la judería.

En el siglo XV los judíos fueron más pobres que con anterioridad, pero más fuertes en su fe, pues se habían depurado aquellos que fueron objeto de persecuciones. La comunidad cristiana, hostil a los judíos en casi todos sus grupos sociales, contrasta con las intenciones de la Iglesia desde la doctrina de Agustín de Hipona: los judíos debían ser admitidos y amparados por los reyes cristianos (dice Luis Suárez) porque, siendo custodios de la Escritura, constituían el testimonio vivo de las promesas de Dios al pueblo de Israel. Esta doctrina fue convertida en ley en 1199 por el papa Inocencio III. Otra cosa es que se les prohibió el uso de armas, podían practicar su religión en privado, se les negó el acceso a la propiedad agrícola e incluso las Partidas recogen la acusación que con frecuencia se hacía a los judíos de profanar a niños cristianos.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Preparativos para el golpe en Galicia

La Puerta del Sol en Vigo

Un artículo de Julio Prada Rodríguez demuestra hasta que punto han avanzado las monografías regionales sobre las condiciones previas, el fallido golpe militar de 1936 en España y la represión subsiguiente. El autor habla de que Galicia, durante la II República española, no fue una excepción a la hora de contar con una población movilizada en busca de mejoras sociales. Tambien apunta que hubo diferentes modalidades de represión física y que Galicia constituyó una gigantesca movilización de recursos en favor de los militares sublevados al caer pronto bajo su autoridad.

El triunfo del Frente Popular en febrero de 1936 (ya se sabe que hubo irregularidades en estas elecciones, pero a favor y en contra de todos) hizo que el "ruido de sables" empezase (no debe olvidarse el intento de golpe de estado de Sanjurjo en agosto de 1932 y el clima creado por la revolución de octubre de 1934). En los primeros meses de 1936 se movilizaron los falangistas gallegos y los miembros de la Comunión Tradicionalista; se repartieron armas entre ellos. Ya el 7 de febrero, por lo tanto antes del 16, día de las elecciones, el vicealmirante Calvar, jefe de la base naval de Ferrol, promulgaba una orden de operaciones para "mantener el orden" en la ciudad. También en A Coruña se estableció un "Plan de Defensa de la Plaza" desde meses antes (sigo al autor citado). Parece evidente que hubo un núcleo conspirativo en la ciudad herculina. 

A principios de mayo ya llegan noticias a Coruña de que es el general Mola el director de todas las operaciones, pero en Galicia el general Enrique Salcedo Molinuevo y el comandante militar Rogelio Caridad Pita, no se comprometieron con el golpe. Serán los oficiales de inferior rango los que tomen la iniciativa, entre ellos el teniente coronel Luis Tovar Figueras, delegado regional de la Uninón Militar Española. 

Desde principios de julio se intensifican los contactos, van y vienen panfletos y circulares y se organiza el apoyo de los elementos civiles. Poco antes de ser detenido el 13 de julio, Fernando Primo de Rivera encargó a Hedilla que se trasladase a Galicia para colaborar en la preparación del golpe. Los calvosotelistas y los de la CEDA estaban ocupados en proporcionar medios económicos a los golpistas, no en vano se codeaban con la flor y nata de los negocios. 

En A Coruña se reciben pronto las noticias de la sublevación en Marruecos, y el 19 de julio se movilizan en las principales ciudades los "Comités de Defensa de la República". Los gobernadores civiles fueron leales, por lo que, junto con los alcaldes republicanos, socialistas y comunistas, serán los más buscados por los golpistas en los próximos días. Los conjurados ordenan desplazar a los generales Salcedo y Caridad Pita en A Coruña y al contralmirante Azarola en Ferrol, cuando se niegan a ponerse al frente de la rebelión. En Vigo, la columna que sale a proclamar el estado de guerra dispara a quemarropa contra la multitud, y en el municipio cercano de Lavadores (lo fue hasta 1941) hubo una verdadera masacre. 

A partir del triunfo la represión en la retaguardia gallega fue evidente, cuando el país no formaba parte de frente alguno, lo que denota -si no estuviese demostrado hasta la saciedad- la crueldad y villanía con la que actuaron los golpistas, teniendo en cuenta que la mayor parte de los crímenes se cometieron no de forma espontánea, sino con el consentimiento del mando, de mayor o menor rango. Se destituyó a las corporaciones municipales elegidas por la población, se entró en las casas sin juricidad alguna, se llevó a las gentes a varios kilómetros de distancia para fusilarlos sumariamente, se abandonaron los cadáveres cerca de las aldeas para amedrentar a la población.

Los consejos de guerra se prolongaron durante todo el período bélico y mucho después de este dada la vis atractiva (dice Julio Prada) monstrada por la jurisdicción castrense. En 1937 se concentran la mayor parte de las sentencias de muerte, cuando la guerra ya era favorable a los sublevados y, desde septiembre de ese año, caería en sus manos todo el norte de España. Nulas garantías a los detenidos, torturas a los carabineros, que permanecieron en su mayoría fieles a la República, torturas a otros individuos sin discriminación alguna; se persiguió a intelectuales y maestros, a lídres sindicales, a diputados de izquierda o simplemente no simpatizantes con los golpistas, a los dirigentes políticos republicanos, para lo que los asesinos contaron con la colaboración del clero. Un buen número de jornaleros, marineros, trabajadores del ferrocarril y de la construcción, obreros de las manufacturas, empleados comerciales, fueron víctimas sin más "culpa" que vivir en una coyuntura que no solamente a España afectaba, el auge de los fascismos y el odio desatado de unos pocos.

La antigua muralla de Noia

Noia en una fotografía antigua

Una vez más, obras de urbanización sacan a la luz restos arqueológicos de gran interés para la vida de una población y su historia. La muralla medieval de Noia podrá verse pronto, aunque los trabajos de recuperación están pendientes, pues de la existencia de esta muralla, incluso arqueológicamente, ya se tenía noticia desde hace años.

Según informa "La Voz de Galicia", el tramo de muralla situado en un bajo del malecón de Gasset, ya fue objeto de estudio hace unos diez años, correspondiente esta muralla a principios del siglo XIV, cuando la villa de Noia se encontraba en un momento de despegue, como otras marineras de Galicia, aunque la crisis demográfica que afectó a todo occidente también se hizo notar aquí. La muralla, unas décadas más tarde, cumpliría un papel de refugio ante la extensión de la peste, pues no se dejaba entrar a los infectados de dicha enfermedad.

Un lienzo de la antigua muralla de Noia

Quizá esta muralla es ampliación de otra anterior -cuyos vestigios están por investigar- pues Noia fue objeto de invasiones normandas en la alta edad media, como todas las costas del occidente europeo, siendo obra del rey galaico-leonés Fernando II el que la villa se ubicase en su actual emplazamiento (zona vieja). Ya en el siglo XIV, con motivo de los conflictos antiseñoriales que se vivieron en algunos núcleos urbanos de Galicia, particularmente en Compostela, Soga de Lobeira, señor de Noia, ayudó al arzobispo compostelano Berenguel de Landoira, el cual se resistia a reconocer la independencia de los ciudadanos del señorío arzobispal. Soga de Lobeira quizá mandó construir la muralla sobre la que ahora se investiga.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Pena de Lantañón

El río Umia desde los altos de Rabuñade (fotografía de Galicia única)

Los municipios de Vilanova de Arousa y Portas se encuentran al oeste de la provincia de Pontevedra; el primero litoral y el segundo interior. El clima es suave y húmedo, el paisaje muy humanizado, con densidades de población altas, los ríos, los árboles, los prados, los viñedos, el caserío disperso son las notas dominantes. 

Casi en el límite de dichos municipios se encuentra Pena de Lantañón, donde se encuentra un yacimiento de la época del cobre (en líneas generales antes del segundo milenio a. de C.). Al parecer no se ha excavado, pero los que han estudiado este sitio han podido comprobar vestigios a simple vista. Puede que se trate de un lugar para la defensa de los habitantes ante las amenazas de otros, en una época en la que, como cabe suponer, la sobrevivencia estaba permanentemente amenazada. Es un lugar elevado desde el que se divisa un gran territorio.

¿Es posible que de una etapa prehistórica el lugar fuese utilizado, con la misma finalidad denfensiva, en época ya plenamente histórica, por ejemplo, en la edad media? Entre las dos etapas quizá las excavaciones que se lleven a cabo revelen la existencia de un asentamiento castreño y luego de época romana.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Los castillos de Montgrand y de la Reynarde

Castillo de la Reynarde

Los exiliados españoles que pudieron organizarse en torno a los partidos políticos y sindicatos, tras la guerra civil a partir de 1939, pudieron adquirir, con los recursos del buque "Vita", dos castillos en el sur de Francia, cerca de Marsella, el de Montgrand y el de la Reynarde. Allí se acogió a muchos españoles. 

Los exiliados españoles vivieron divididos en Francia y México principalmente, antes de que se iniciase la segunda guerra mundial y la mayor parte de Francia quedase ocupada por las autoridades nazis. Luego también cuando la Francia de Vichy fue ocupada, de la que formaba parte la región de Marsella. 

Por lo que respecta a los socialistas, verdadera columna vertebral en torno a la que se adhirieron los exiliados (excepto los que no pudieron hacerlo) existieron fuertes diferencias entre los partidarios del que había sido Presidente del Gobierno durante la mayor parte de la guerra, Juan Negrín, y quien había sido su ministro de Defensa hasta que esta competencia la asumió Negrín, Indaleio Prieto. Este último dirigió la organización de la ayuda a los exiliados desde México, gozando del apoyo del gobierno de dicho país, mientras que Negrín lo hizo desde Francia hasta que no le fue posible por la ocupación alemana.

¿De donde salieron los recursos para que los exiliados españoles pudiesen sobrevivir? La Caja de Reparaciones fue creada por el Gobierno de Largo Caballero poco después de comenzar la guerra civil, con el objeto de que se depositasen los bienes incautados de todas aquellas personas que apoyaron el levantamiento militar: no fueron pocas las joyas y objetos que constituyeron aquella Caja, que luego serían el preciado cargamento del "Vita", una embarcación propiedad de un miembro del Partido Nacionalista Vasco que puso al servicio de la República. 

En 1939 el Presidente Negrín mandó fletarlo para trasladar el tesoro incautado. Desde el puerto francés de El Havre el "Vita" navegó hasta Barcelona antes de que esta ciudad cayese en manos de las autoridades militares sublvedadas. El buque y su cargamento estaban ya en Veracruz (México) a finales de marzo, unos días antes de que el general Franco redactase y diese a conocer su famoso parte final de guerra. El Servicio de Evacuación de los Republicanos Españoles perdió entonces el control sobre los recursos del "Vita", pasando estos a ser administrados por la Junta de Auxilio de los Republicanos Españoles, dirigida por Prieto en México.

El "Vita" transportó depósitos del Banco de España, los fondos de la Caja de Reparaciones, depósitos de varios Montes de Piedad, objetos de culto religioso, depósitos de la Generalitad de Cataluña y de varios bancos, objetos incautados en Alicante en los últimos meses de la guerra, piezas y lingotes de oro y otros materiales. La Junta de Auxilio de los Republicanos Españoles dispuso de 38.837.615,38 millones de pesos mexicanos según la Comisión Administradora de los Fondos de Auxilio a los Refugiados Españoles, creada más tarde en México y ya con la participación del Gobierno mexicano (1). Así fue posible adquirir los castillos de Montgrand y de la Reynarde, pues "cada mes erean enviados a Francia siete millones de francos con los que hacer frente a las necesidades más perentorias de los refugiados" (2).

Pero el comienzo de la segunda guerra mundial y la ocupación francesa por parte de la Alemania nazi harían cambiar las cosas, comenzando entonces la huída hacia México, Santo Domingo y otras partes. Entre los personajes notables que fueron ayudados por la Junta de Auxilio están el que fuera Presidente de las Cortes, Diego Martínez Barrio, el general Miaja, las viudas de Cruz Salido (asesinado por las autoridades franquistas en 1940) y de Manuel Azaña, Álvaro de Albornoz, la viuda de Julián Zugazagoitia, el cual corrió la misma suerte que Cruz Salido y otros. Varios miles de españoles pudieron ser auxiliados así durante su exilio que, para muchos, sería la última experiencia de su vida.

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(1) José Carlos Gibaja Velázquez, "Indalecio Prieto y el socialismo español (1935-1950)", 2002.
(2) Idem nota anterior.

Viaxe a casa da Armada

O fondo, o edificio do Liceo, na praza Maior

As vilas do leste de Oruense teñen un parecido coas da meseta: non se trata de aglomeracións inconexas, senón que contan coa súa praza, a súa fonte central, o seus edificios notables, as súas rúas adxacentes, o seu urbanismo máis ou menos recoñecible, os seus arrabaldes... Outra cousa son as aldeas, espalladas pola contorna rural, coas súas hortas e parcelas, leiras e arborescencias, consecuencia dunha economía agraria e gandeira desde sempre. Coma o concello é extenso, abundan os topónimos autóctonos: Caldesiños, Fornelos de Filloás, Froxais, Grixoa, Mourisca, Penouta, Pexeiros, Pradocabalos, Pradorramisquedo, Punxeiro, San Cibrao, San Mamede, San Martiño, Santa Mariña da Ponte, Solbeira, Vilardemilo, Vilaseco da Serra; pero tamén os relacionados coas veciñas provincias do antigo reino de León: Bembibre, Hedroso, Quintela de Umoso, Trabazos de Hedroso...

Unha das rúas radiais dende a prazaMaior

Viana do Bolo encóntrase na bisbarra do curso alto do río Bibei, sobre o que, máis o oeste, os enxeñeiros romanos construíron unha ponte que aínda se conserva, con esa sobriedade característica do sentido práctico, cos perpiaños ben labrados, pequeno se o comparamos con outras pontes, pero ben peraltada para salvar a canle sobre o terreo circundante.

 Moi perto, en direción leste, atópase o parque natural do lago de Sanabria, que mantén parte da fisonomía xeográfica de Viana, aínda que se abren aquí vales que anuncian a próxima meseta. Antes, discorren con caudal abondoso durante varios meses o ano, os ríos Conso e Camba, que entre as escarpaduras dos relevos conteñen encoros para a produción da enerxía eléctrica. É unha bisbarra de minifundios ancestrais, consecuencia dunha división do terreo de xeración en xeración. As árbores espállanse na paisaxe, sendo o castiñeiro o campión dun froito que foi base das economías máis humildes hai décadas, incluso séculos. Os vacúns e ovinos teñen baixado en importancia, pero non por iso se deixan de degustar os máis espléndidos chuletóns nas muxicas da comarca.  

Por Viana pasa a estrada comarcal 533 que comunica A Gudiña, o sur, con Freixido, concello de A Rúa, o norte, pasando polas terras vitivinícolas de Larouco. É zona de antigas minas de explotación romana, de castros indíxenas conquistados polos lexionarios, de loitas medievais como consecuencia das ambicións nobiliarias. Unha mostra é o castelo do que só se conserva, apenas, a torre da homenaxe, de fábrica orixinal quizais do século IX, pero reconstruído no gran século das repoboacións septentrionais (o XII). Sería propiedade, no século XVI, do primeiro marqués de Viana, señoreando a zona a súa familia e descendentes, sometendo a campesiños e menestrais, xente miuda acostumada a pagar dezmos, pechos e "dereituras".

O negocio central do "amo" da vila a mediados do século XX, hoxe arruinado

No século XIX a vila de Viana non se librou das loitas entre carlistas e liberais, empeñados os primeiros na tradición, os segundos en sustituir á nobreza local no dominio das rendas campesiñas. Hoxe tense formado, no castelo, un pequeno museo etnográfico, con mostras dos aparellos de labranza e obxectos de moi variada ensinanza. 

A vila de Viana érguese sobre un outeiro, no centro do cal está a praza Maior coa súa fonte, o parecer construída co gallo dun alzamento liberal en 1830: unha mágoa, pois tres anos despois sería posible restablecer as liberdades, que tan pouco significaron para os veciños destas afastadas terras. 

Nas aldeas pódense ver al igrexiñas rurais, co seu aparello ben labrado, coa súa sinxeleza, co seu empaque sobranceiro sobre o casarío, exemplo do cal son as de Bembibre e Vilardemilo. A casa principal da praza Maior, na vila, está sostida por soportais de arcos rebaixados, cuhna balconada e escudo central que, segundo certas fontes, corresponde ós séculos XVII-XVIII. A paixase faise amable nos lugares de Pradocabalos, Ramilo e Humoso. Na vila, unha fiestra mozárabe na igrexa de Santa María, con dous pequenas arcadas de ferradura. O máis probable é que dita fiestra fose trasladada aquí desde outro edifico máis ou menos lonxano.

A horta da casa da Armada, en Mourisca


Galería interior da casa da Armada
O patio interior da casa da Armada
Outra vista da casa da Armada

A casa da Armada

Patio interior da casa da armada, antigamente curral
Portada da casa da Armada