lunes, 29 de abril de 2019

Islamización en el norte de África



La conquista árabe de África pivota primero sobre la conquista de Alejandría en 641, la islamización de Egipto con la fundación de Fustat[i] y la construcción del nuevo símbolo de poder, su mezquita, llamada Amr en honor al conquistador y fundador; después la fundación de Kairuán en 670 por Uqba b. Naafi y la erección de su mezquita. Luego la conquista de Cartago en 698. Estos son los hitos de la invasión, dominio e islamización del norte de África.

Los bereberes cristianos, dirigidos por Kahina (reina o guerrera zenata que combatió al islam) resistieron adueñándose de Kairuán del 683 al 686, de forma que el proceso de conquista –que no de islamización- se cierra con la ocupación de Ceuta en 709, con lo que la provincia romana de África se convirtió en Ifriquiya. La ocupación efectiva del territorio, no obstante, fue inviable para las tropas árabes por ser pocas y la oposición de los esclavos y clientes nativos, de forma que los árabes tuvieron que llegar a pactos inestables con las tribus mientras se hacían con esclavos.

El proceso de conversión, según Serrano-Piedecasas, que cita a Ibn Jaldún[ii], fue caótico: los bereberes apostataron hasta doce veces en setenta años, mientras que otros abrazaron el jariyismo[iii] como forma de resistencia, una forma de islam disidente, puritana e igualitaria, rebelde al califato de Damasco. Entretanto las poblaciones cristianas subsistieron manteniéndose obispados africanos en funcionamiento hasta los siglos X-XI cuando menos, en que todavía los papas nombraban obispos dentro de las comunidades dimnîes[iv] afro-cristianas.

Tanto en la Mauritania Tingitana como en la Cesariense y en Numidia, predominaban grupos tribales beréberes y menos de afro-romanos latinizados y cristianizados. En este contexto aparece Târiq ibn Ziyad como gobernador de Tánger, donde tenía acantonadas desde hacía dos años sus inestables tropas, prácticamente sin islamizar y con una presencia mínima de árabes musulmanes. En Kairuán, por su parte, estaba el emir, y un conde de nombre Julián, último tribuno bizantino de Ceuta (o bien comes visigodo), estaba a cargo del estrecho. Julián pactó con el emir, Musa, un tratado de sumisión y colaboración, modelo que luego fue utilizado con otros nobles hispano-godos en Hispania.

[i] Junto a El Cairo y el Nilo.
[ii] Tunecino del siglo XIV, fue un historiador, filósofo, geógrafo, etc. árabe.
[iii] Considera que la autoridad califal debe emanar de la voluntad comunitaria.
[iv] Cristianos o judíos que viven en territorio considerado musulmán.

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